Un nuevo tipo de “campanas del inframundo” que crece bajo el agua, fue descubierto por un equipo de expertos en Quintana Roo, México.

El descubrimiento de la formación mineral se dio en el cenote Zapote, ubicado al sur de méxico en el estado de Quintana Rooo gracias a un equipo de espeleobuceo integrado por alemanes y mexicanos.

Fotografía: Eugenio Aceves / Conacyt

Las estalactitas, las estalagmitas, entre otras formaciones minerales que crecen en cuevas son conocidas como espeleotemas y su formación se debe comunmente a procesos físicos como la disolución, el escurrimiento y almacenamiento de agua.

El mineral es conocido por buzos y expedicionistas como “campanas del inframundo” o “Hell Bells” por su estructura rocosa en forma de campana o trompeta, normalmente tienen un diámetro de 80 centímetros y dos metros de largo.

No obstante  estas parientes de las estalactitas pudieron crecer bajo el agua gracias a la ayuda de bacterias y arqueas, según lo expresado por el Consejo de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El fenómeno hasta ahora sólo se ha registrado en cuevas de Alemania, españa, Nuevo México y los Alpes.

Fotografía: Eugenio Aceves / Conacyt

El material recolectado pasó a ser evaluado por el Dr.Wolfgang Stinnesbeck de la Universidad de Heidelberg, Alemania para así estudiar los microorganismos que ayudaron a su formación y determinar su edad.

Como resultado se determinó que la particular formación del mineral se dio en el periodo Holoceno, el cual comenzó en el 10.000 hasta la actualidad.

Desde entonces el nivel del mar creció hasta llegar a 100 metros por debajo del nivel actual, para entonces las cuevas y los cenotes de la península de Yucatán estaban secos.

Fotografía: Eugenio Aceves / Conacyt

Al aumentar la temperatura del planeta, los glaciares se derritieron contribuyendo al aumento del nivel del agua hasta alcanzar el nivel actual.

Respecto a su formación, los científicos afirman que en el caso de los espeleotemas estudiados, además de estar en un ambiente en donde los microorganismos facilitan el depósito de minerales, las bacterias, para cumplir con sus funciones vitales, disminuyen la acidez y la capacidad del agua para retener minerales disueltos manipulando el dióxido de Carbono (CO2).

Dicha condición favorece a la formación de las estructuras minerales bajo el agua.Las investigaciones seguirán su curso, ahora con el apoyo del Conacyt.