Las declaraciones de la “niña-novia” del excampeón del mundo no dejan dudas: Maradona fue un corruptor de menores y el régimen de los Castro su cómplice

La entrevista que brindó Mavys Álvarez a un canal de Miami ayer, en realidad no vienen a aportar nada que no se haya confirmado anteriormente. Las impúdicas fotos del “10” con menores de edad semidesnudas, que trascendieron hace años, no dejaban ninguna duda. Pero las palabras de la que fue su “novia oficial” en la isla hace veinte años logran incrementar la indignación en el que las escucha. Su relato, del que hoy habla el mundo, confirma (una vez más) que Diego Maradona era un pedófilo y que la Cuba comunista es el paraíso para los millonarios que desean dar rienda suelta a sus más bajos instintos. Y pensar que un argumento de los socialistas que defienden al régimen es la crítica al supuesto “cabaret” de los Estados Unidos, que supuestamente era el país caribeño antes de la revolución.

Es importante recordar que en Cuba no se considera delito las relaciones sexuales consentidas con las menores de edad. Solamente puede existir algún tipo de penalidad si se confirma un abuso o coerción por parte del mayor. Claro que este marco jurídico, combinado con la miseria y las necesidades de la mayoría de los cubanos, es el caldo de cultivo para el paraíso de los pedófilos. Muchas personas con estas “inclinaciones” tienen acceso a las jóvenes niñas, que encuentran en los vínculos con extranjeros adinerados una posibilidad económica, tanto para ellas como para sus familias. Muchas ni siquiera lo habían considerado, como parece que fue el caso de Álvarez.

A sus 16 años, caminaba por la calle cuando fue interceptada impunemente por un hombre que le dijo que podría llevarla a conocer a Maradona. Aunque la niña se negó, la persona insistió con el argumento de que el futbolista estaba deprimido y que buscaban levantarle el ánimo. Luego de persuadirla lograron ingresarla al hotel donde el exjugador se hospedaba (prohibido en ese entonces para los cubanos) y así comenzó la historia.

Según las declaraciones de Álvarez, fue Maradona el que la metió de lleno en el mundo de las drogas, del que manifiesta le costó mucho salir. Aunque por esos días en Argentina se informaba por los medios que el astro estaba en Cuba para recuperarse de su adicción, lo cierto es que la realidad era completamente opuesta: vivía libremente sus excesos con la complicidad del régimen.

Fue el mismo Fidel Castro el que le habilitó varias residencias donde Maradona estuvo con su joven novia, e incluso el fallecido dictador firmó el permiso para que ella pudiera viajar a Buenos Aires a un partido homenaje. Maradona ya había dado instrucciones para que, de no ser posible traerla legalmente, la hicieran viajar en el avión en una maleta grande donde solía transportar botines y elementos deportivos. “Quiero que le hagan agujeros para que pueda respirar”, manifestó descaradamente delante de sus colaboradores.

A los 18 años de Mavys, el régimen volvió a dejar en evidencia que avalaba y fomentaba el vínculo entre el exjugador y la joven, que en cierta manera incrementaba los lazos entre Maradona y la isla. Fidel Castro autorizó el cumpleaños de Álvarez en el exclusivo Habana Club, reservado para los altos rangos militares y los principales dirigentes de la dictadura.

La entrevista, cuya primera parte fue emitida ayer, todavía tiene dos segmentos más que saldrán pronto al aire. Seguramente, la protagonista de la historia tendrá más detalles que generarán revuelto tanto en Argentina como en el resto del mundo.

Marcelo Duclos – Panam Post

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