El estado brasileño de Amazonas tiene una de las tasas de mortalidad más altas por el Virus del PCCh (Partido Comunista Chino) en Brasil, y la pandemia ha sobrecargado el sistema de salud. En Manaos, los médicos sufren de falta de equipos de protección, hacinamiento y salarios atrasados, mientras que los cementerios en la ciudad registran un aumento en el número de entierros por día y se cavan fosas comunes.

Ante la grave situación, el Ministerio Público del estado de Amazonas y otras instituciones enviaron el jueves (23.04.2020) una solicitud de seguimiento, auditoría y control de las medidas adoptadas para enfrentar la pandemia.

Las agencias solicitan una investigación urgente sobre la forma en que el estado ha estado lidiando con la propagación del Virus del PCCh. 

Falta de inversión en salud

“Amazonas hace unos 20 años era uno de los estados con la mayor inversión en salud, y hoy la mayoría de los municipios ni siquiera tienen un hospital. El sistema es caótico, funcionarios de salud fueron procesados por corrupción, y a todo esto se suma el colapso por la pandemia”, resume el diputado estatal Serafim Corrêa, exalcalde de Manaos.

DW solicitó a la oficina de prensa del gobierno estatal información sobre los gastos relacionados con las medidas para combatir el Virus del PCCh y el impago de los atrasos para médicos y enfermeras, y hasta el jueves por la tarde, no recibió respuesta.

Ante la precaria situación, los médicos y enfermeras de una sala de emergencia pública de Manaos organizaron una recaudación en línea para obtener fondos y producir su propio equipo de protección personal .

“Trabajamos todo el día con el mismo equipo, máscaras y guantes. Es desesperante. Cualquiera que ingrese a un paciente sospechoso en cualquier sala de emergencias seguramente contraerá COVID-19 “, dijo una enfermera que pidió el anonimato.

La cardióloga Wládia Albuquerque está trabajando en un proyecto de un grupo de médicos que tienen la intención de tratar en su hogares a pacientes con problemas cardíacos, especialmente a los ancianos. Es un intento por ayudar a no sobrecargar los hospitales de la capital. “Necesitamos combinar todos los esfuerzos para evitar que las personas vayan a los hospitales con cualquier otro problema que no sean síntomas del Virus del PCCh, porque no hay camas [suficientes]”, dice.

Núcleo de la pandemia

Fuera de Manaos, ninguno de los hospitales en los otros 61 municipios amazónicos tiene camas en la unidad de terapia intensiva. En la capital, con aproximadamente 2 millones de habitantes, solo hay 293 camas (privadas y públicas) y ocho ambulancias, ahora frenéticamente activas. Según la Secretaría de Salud del Estado, todas las camas de terapia intensiva estaban ocupadas el jueves.

De los casi 2.900 casos confirmados en el estado hasta este miércoles, 1.958 están en Manaos. En total, 190 pacientes diagnosticados con el Virus del PCCh son hospitalizados en la ciudad, además de otros 621 pacientes sospechosos, según el ayuntamiento.

El primer caso de infección por Sars-Cov-2 en Amazonas se registró el 13 de marzo y la primera muerte el 24 de marzo. Del 26 de marzo al 12 de abril, saltaron casos confirmados del Virus del PCCh en Manaos: de 63 a 560, un aumento del 788 por ciento.

Fosas comunes

DW fue a uno de los cementerios más grandes de Manaos, el Parque Tarumã, pero no pudo ingresar. En la puerta, la policía dijo que solo cinco miembros de la familia pueden entrar para cada entierro. Afuera, una fila de autos. Todos los deudos llevaban máscaras.

En los últimos días, algunos de los entierros se llevaron a cabo en fosas comunes, según muestran videos y fotos que circulan en Internet. La Secretaría Municipal de Limpieza Pública (Semuslp) no negó el hecho y declaró que el uso de fosas comunes en casos de muertes por la enfermedad debería ser recurrente para acelerar los entierros. Los cuerpos de fallecidos por el Virus del PCCh deben ser enterrados cuanto antes, luego de ser liberados por los hospitales.

Según la secretaría, hasta febrero, se celebraron un promedio de 28 entierros por día en Manaos. Hoy, el promedio diario es de 80 entierros en los 11 cementerios de la capital, diez de los cuales son públicos. El primer crematorio del estado, en el municipio de Iranduba, vecino de Manaos, abrirá apenas a principios de mayo.

Fuente: DW

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