Una serie de medidas adoptadas contra 3 generales detenidos por razones políticas, ha ido elevando el nivel de malestar entre oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela.

Las autoridades del régimen venezolano adoptaron una serie de medidas que desmejoran aún más las condiciones de 3 emblemáticos oficiales generales de las fuerzas armadas venezolanas que se encuentran encarcelados por razones políticas.

Estos altos oficiales ocuparon destacadas posiciones y gozaron de elevada estima entre sus compañeros de armas y oficiales subalternos.

De acuerdo al reporte de la periodista Sebastiana Barráez no les permiten contacto físico entre ellos, ni con sus familiares ni con nadie. «Desde hace unos días establecieron normas como la reducción de las horas de visita (que solo reciben una vez a la semana) así como la drástica disminución del tiempo de consulta con sus respectivos abogados», escribe en Infobae.

Esas decisiones afectan al general en Jefe Raúl Isaías Baduel, quien fue comandante del Ejército y Ministro de la Defensa, y en su momento uno de los aliados de la revolución bolivariana y amigo personal de Hugo Chávez.

Otra de las víctimas de los atropellos de la DGCIM es el Mayor General (Ej) Miguel Eduardo Rodríguez Torres, quien fue jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y Ministro del Interior y Justicia. Baduel y Rodríguez Torres son generales retirados.

La tercera víctima de estas medidas es el general de Brigada de la Guardia Nacional Bolivariana, Héctor Armando Hernández Da Costa un oficial activo con una destacada carrera militar que demostró en su lucha contra grupos irregulares en el comando de la Guardia Nacional en San Antonio del Táchira y como jefe del Comando Antidrogas de la GNB.

Castigados por Dgcim

Baduel, Rodríguez Torres y Hernández Da Costa fueron imputados por Traición a la Patria e Instigación a la Rebelión. Los tres permanecen en una cárcel de máxima seguridad a cargo de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) que construyeron al reformar parte de la Policía Militar en Fuerte Tiuna.

Se dice que la intención inicial de esa cárcel, ubicada dentro de la principal instalación militar del país, como es el Fuerte Tiuna, fue tener listo un lugar para recluir a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional. En esta prisión no hay intimidad ni privacidad. Todo es vigilado con cámaras y micrófonos.

De acuerdo al reporte de la periodista venezolana Sebastiana Barraez, desde hace unas semanas intensificaron el trato brutal contra los tres generales, «a quienes se les ha violado sus derechos humanos, el derecho al debido proceso, el derecho a las llamadas telefónicas, a recibir atención médica, a recibir sol, entre otros», apunta.

En la Dirección General de Contrainteligencia Militar hay dos funcionarios con poder: el general Terán Hurtado, Director de Investigaciones y el mayor Granko Arteaga, jefe de la Dirección de Asuntos Especiales. A uno de esos dos personajes se le ocurrió aplicar castigo contra los tres generales.

El caso es que a los tres detenidos no les han permitido ninguna llamada telefónica desde que están en esa cárcel de máxima seguridad. No los brindan atención médica.

A esto se suma que el trato del personal de la DGCIM para con los detenidos y sus familiares es vejatorio e irrespetuoso.

Fuente: Miami Diario.

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