Los focos de la averiguación se han tornado recientemente cerca de dos objetivos: Claude Joseph, el primer ministro que ahora dirige a la nación y Dimitri Hérard, este último se desempeñaba como coordinador de seguridad de Moise

Cada día la policía de Haití intenta atar más cabos sueltos para esclarecer el magnicidio contra el presidente, Jovenel Moïse. Para ello, las detenciones, los cruces de llamadas, la revisión de las cámaras de seguridad y citaciones de posibles implicados avanzan rápidamente.

Sin embargo, los focos de la averiguación se han tornado recientemente cerca de dos objetivos: Claude Joseph, el primer ministro que ahora dirige a la nación y Dimitri Hérard, este último se desempeñaba como coordinador de seguridad de Moise y fue convocado por la Fiscalía para declarar el martes y el miércoles, señaló el diario local Le Nouvelliste citado por Infobae.

Sin embargo, Hérard no asistió al interrogatorio. Atribuyó su ausencia a las “estrictas medidas conservadoras” policiales, que no le habrían permitido acudir a la citación. Tras ser interrogado por el fiscal de Puerto Príncipe, Bedford Claude, después del asesinato de Moise, se había ordenado que permaneciera en aislamiento.

Con base en este hecho, la Policía de Haití detuvo Hérard, después de que no acudiera a su citación para declarar y, por tanto, fuera considerado como prófugo.

En cuanto al primer ministro Claude Joseph, Noticias Caracol publicó que las pesquisas del Buró Federal de Investigaciones​ de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) apuntan al funcionario como el presunto “autor intelectual” del asesinato, al supuestamente planear en un inicio el secuestro de Moise, con el objetivo de ascender al poder.

El medio colombiano indicó que el ataque se concibió en noviembre del año pasado en la sede de la compañía de seguridad de CTU Security en Miami donde se reunieron el presidente de esta empresa, Antonio Intriago con  el colombiano vinculado a esta, Arcángel Pretelt; uno de los haitiano-estadounidenses detenidos, James Solages; el médico Christian Emmanuel Sanon, el hermano de un capitán retirado colombiano, Jhonatan Rivera García y un diplomático haitiano de apellido Azkard.

Bajo estos datos, resaltó Noticias Caracol, los investigadores del FBI señalarían al primer ministro junto a Christian Sanon y al exsenador Jhon Joel Joseph como los supuestos autores intelectuales. Para abonar esas afirmaciones, las pruebas serían los registros de llamadas telefónicas y fotografías del primer ministro con los mercenarios colombianos.

Luego de aquel encuentro a finales de año, Jhonatan Rivera García habría sido el contacto que enlazó a la CTU con su hermano, Germán Rivera (capitán retirado), y Duberney Capador (sargento retirado), señalados reclutadores del grupo de militares retirados.

Le recomendamos: PUTIN le pone un FRENO al GLOBALISMO y al PROGRESISMO

Ad will display in 09 seconds

Versión con detractores

Por otra parte, la Policía Nacional de Haití está a favor del primer ministro. La institución niega la publicación de Noticias Caracol. Por medio de un comunicado, descartó que exista algún vínculo que relacione a Claude Joseph, con el asesinato del presidente Moise.

«La Policía Nacional de Haití precisa que, contrariamente a las alegaciones difundidas por el medio colombiano Noticieros Caracol, los indicios y otras informaciones recogidas en el marco de la investigación no revelan ningún vínculo con el primer ministro y los sospechosos no han hecho ninguna revelación en este sentido», afirma la nota que se publicó en EFE.

A cambio, su tesis es que el cerebro de la trama sería el doctor Christian Emmanuel Sanon, un médico residente en Estados Unidos, completamente desconocido en la política que aspiraba a asesinar a Moise para reemplazarlo en la jefatura del Estado.

La última divulgación de la instancia indica que “todos los elementos que planificaron, ejecutaron el asesinato se reunieron en un hotel de Santo Domingo” refiriéndose a Sanon, Antonio Intriago, Walter Veintemilla, responsable de la consultora Worldwide Capital Lending Group —señalada como la compañía que financió la operación— el exsenador John Joël Joseph, en busca y captura; el alcalde de Jacmel (sur), Marky Kessa, y James Solages, detenido junto a los mercenarios colombianos y sospechoso de ser el enlace con CTU Security.

Por su lado, Colombia investiga la participación de otros tres ciudadanos de este país, entre ellos un expolicía.

«Tenemos tres ciudadanos colombianos que están siendo buscados en este momento, que habrían estado también en Haití y en República Dominicana”.

Por el momento, 23 personas han sido arrestadas por el caso, incluyendo 18 colombianos y 5 haitiano-estadounidenses, mientras que 3 colombianos más fallecieron en tiroteos con los cuerpos de seguridad.

Funcionario ajeno a Moise

En la hoja política del primer ministro destaca que no pertenece al Partido Haitiano Tèt Kale (PHTK) de Moise, ni a ninguna otra agrupación política, pero escaló al cargo de embajador acreditado en Argentina, luego como encargado de negocios en España hasta convertirse en agosto de 2019 en ministro de asuntos exteriores y cultos, en sustitución de Bocchit Edmond y como alternativa a la primera persona inicialmente seleccionada por el presidente, Marjorie Alexandre Brunache, quien declinó la nominación.

De ese despacho pasó al del ministerio de Relaciones Exteriores en marzo del año pasado y un año después asumió el interinato como primer ministro. Así dejó en el pasado su rol como profesor universitario en Estados Unidos. En particular, los cursos en la Universidad de Connecticut y en la Universidad de Long Island.

Ahí estaba. En un rol protagónico, pero Moise ya no lo quería. En su lugar, había escogido a Ariel Henry, nombrado primer ministro en su último decreto presidencial pero quien no alcanzó a jurar el cargo antes del asesinato.

Piezas claves

Uno de los 18 exmilitares colombianos detenidos confesó en las últimas horas ante las autoridades haitianas que, supuestamente, siete de los 21 colombianos involucrados fueron quienes asesinaron a Moise.

La veracidad de su declaración depende del resultado que arrojen las memorias de los equipos del circuito cerrado de televisión de la casa del presidente que fueron recuperadas por la policía, luego de ser robadas el día del magnicidio.

Solo hasta entonces se sabrá cuán cierta es su versión. porque en las cintas de grabación están las imágenes de lo que sucedió la madrugada del 7 de julio. Son una “pieza clave”. Sobre todo porque hasta ahora solo había registros de la escena del crimen captadas por la policía cuando entraron en la residencia.

El hallazgo de las cámaras y la confesión del exmilitar colombiano son las principales pruebas que sostienen la primera hipótesis de la Policía de Haití sobre la responsabilidad de un comando de mercenarios colombianos en el hecho pese a que sus familiares lo niegan.

Con formación estadounidense

Un portavoz del Pentágono contradice también a los parientes de los detenidos, al asegurar que las «bases de datos» sobre sus operaciones de formación detectaron que parte de los colombianos arrestados recibieron entrenamiento militar en los programas de educación de Estados Unidos.

El entrenamiento se produjo mientras eran «miembros activos de las Fuerzas Armadas de Colombia», añadió en un correo electrónico el vocero, el teniente coronel Ken Hoffman a la agencia EFE.

«Este entrenamiento enfatiza y promueve el respeto por los derechos humanos, el cumplimiento con las normas legales y el carácter subordinado de los militares respecto a los líderes civiles democráticamente elegidos», recalcó el portavoz.

Móvil sin esclarecer

Todavía no es claro qué habría ocurrido con el resto del grupo de retirados de nacionalidad colombiana que están detenidos o en fuga. El testigo aseguró que sí estaba contemplado un plan de engaño inicialmente con algunos de ellos. Sin embargo, supuestamente, al llegar a Haití, todos al final terminaron involucrados y tendrán que responder penalmente ante la justicia de ese país.

Pero la interrogante central por despejar es quién o quiénes ordenaron el crimen. Hasta el momento la policía continúa con las capturas. Aún la comisión colombiana que viajó a Haití no ha podido tener contacto con los exmilitares detenidos, ni completan los trámites para repatriar los cuerpos de tres militares retirados que murieron en medio de los hechos.

Gabriela Moreno – Panampost.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.