Con la misma promesa de acabar con la “dependencia del dólar” con la que Chávez propuso hace 14 años el fallido sucre, hoy Lula promueve como parte de su campaña electoral una moneda única en Latinoamérica que se llamaría “sur”.

Promoviendo una supuesta independencia del dólar estadounidense, el aspirante a la presidencia de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propone revivir el fracasado proyecto de Hugo Chávez de una moneda única para los países latinoamericanos. Lo que el fallecido dictador venezolano bautizó como el «sucre», se llamaría ahora «sur» de acuerdo con la propuesta que impulsa Lula.

El impacto de esta medida se sentiría no solo en materia económica sino también política e ideológica, puesto que durante el gobierno de Lula da Silva se financiaban a los regímenes empobrecidos por el socialismo como Cuba y Venezuela, por medio del Banco Nacional de Desarrollo.

Hugo Chávez llamaba insistentemente a poner fin a la «dictadura del dólar». En noviembre de 2008, en compañía del entonces presidente ecuatoriano Rafael Correa, durante una visita a Caracas, propuso la creación de una moneda que se llamaría «sucre», el acrónimo de Sistema Único de Compensación Regional, la cual sería usada por los países de la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba).

«Nosotros estamos haciendo una propuesta de moneda, pero solos no podemos con la creación de la moneda», declaró Chávez ante el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). Esta aplicaría inicialmente para Venezuela, Ecuador, Cuba, Nicaragua y Bolivia.

Lula da Silva pretende ahora expandir el proyecto de moneda única a toda Latinoamérica, imitando la experiencia de la Unión Europea con el euro. «Vamos a restablecer nuestra relación con América Latina. Y si Dios quiere, crearemos una moneda en América Latina, para que la gente no tenga que seguir dependiente del dólar», dijo Lula este sábado durante el Congreso Electoral del Partido Socialismo y Libertad, en el que la organización política le declaró su apoyo para las elecciones presidenciales de octubre.

Moneda única es parte del programa económico del partido de Lula

Lo que Lula mencionó en su discurso no fue casual. Forma parte del programa económico de la campaña del Partido de los Trabajadores (PT). Lo impulsa el economista Gabriel Galípolo, expresidente del Banco Fator, quien fue asesor de Lula.

«La creación de una moneda sudamericana podría impulsar el proceso de integración regional, marcado por la lentitud y los momentos de retroceso, y reforzar la soberanía monetaria de los países sudamericanos, que se enfrentan a limitaciones económicas debido a la fragilidad internacional de sus monedas», se lee un artículo de autoría compartida entre el economista Galípolo y Fernando Haddad, exalcalde de Sao Paulo, publicada en el diario Folha de Sao Paulo.

Dado el impacto económico del conflicto armado entre Rusia y Ucrania, esta dupla sostiene que la región necesita una alternativa al dólar. Pero en lugar de garantizar la autonomía, esta propuesta pretende aumentar la burocracia. Pues exigiría la creación de un Banco Central Sudamericano, «con una capitalización inicial realizada por los países miembros, proporcional a sus respectivas participaciones en el comercio regional».

Galípolo y Haddad eligieron el nombre de «sur» para esta moneda. Aseguran que «podría utilizarse para los flujos comerciales y financieros entre los países de la región». La capitalización «se haría con las reservas internacionales de los países y/o con un impuesto sobre las exportaciones de los países fuera de la región».

Las naciones que formen parte de esta iniciativa –de acuerdo con la propuesta– «recibirían una dotación inicial de ‘sur’, según reglas claras acordadas, y serían libres de adoptarlo a nivel nacional o mantener sus monedas. Los tipos de cambio entre las monedas nacionales y el sur serían flotantes».

Pérdida de autonomía política

Lo que no dicen los promotores de la propuesta que impulsa Lula es cómo un sistema de moneda única hace a las naciones perder su soberanía. Aunque alegan combatir un sistema de monopolio, pretenden adoptar uno que ya ha demostrado fallas, como el euro de la Unión Europea.

Según explica el analista Ashoka Mody en un artículo publicado en Quartz, «al renunciar a sus monedas nacionales, los miembros de la zona del euro perdieron importantes palancas políticas. Si un país miembro entrara en recesión, no tendría una moneda que pudiera devaluar para que sus empresas pudieran vender en el extranjero a precios más bajos en dólares estadounidenses para impulsar las exportaciones y el empleo. El país miembro tampoco tendría un banco central que pudiera reducir sus tasas de interés para alentar el gasto interno y estimular el crecimiento».

La corrupción con el sucre

Y cuando se revisa la experiencia del fracasado sucre los pronósticos resultan menos alentadores. No hay que olvidar que la propuesta de Chávez también era reemplazar progresivamente al dólar estadounidense. Eso no solo no ocurrió sino que además el sucre puso en riesgo las reservas de Ecuador y Venezuela.

El sucre también sirvió para exportaciones ficticias de al menos 308 empresas, de acuerdo con una investigación de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional ecuatoriana, que determinó que la mayoría de las transacciones irregulares mediante el sucre se hicieron a través de una compañía vinculada a Álex Saab, señalado por Estados Unidos de ser el testaferro de Nicolás Maduro, y quien permanece preso en ese país por el delito de conspiración para lavar dinero.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

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