Redacción BLes– Después de meses de discusiones sobre cuándo deberían abrir las instituciones educativas, finalmente cientos de miles de estudiantes regresaron a las aulas el martes en la ciudad de Nueva York. 

Con rigurosos controles que incluyen medición de temperatura, uso de mascarillas y distanciamiento social, las escuelas públicas de Nueva York volvieron a abrir las puertas de sus instituciones para recibir a parte del estudiantado. 

Según reportó Fox News, las familias tienen ahora la opción de optar por el aprendizaje totalmente remoto y tal lo informado por el Departamento de Educación de la ciudad, cerca del 50% de las familias eligió esa opción, seguramente influidos por los miedos, muchas veces infundados, impuestos por el propio gobierno local.

La reapertura estaba originalmente prevista para el 10 de septiembre, pero la fecha de inicio se retrasó en repetidas ocasiones luego de que el sindicato de maestros de la ciudad impusiera algunas trabas, tales como plantear que los sistemas de ventilación en las escuelas era obsoleto, la cantidad aparentemente reducida de personal de salud en las instituciones y otros inconvenientes menores.

Paralelamente también se denunció un faltante de docentes debido a la mala organización por parte del gobierno de la ciudad, que después de varias idas y vueltas decidió implementar una especie de triple sistema de enseñanza optativo que requiere tres grupos de maestros. El primero es el presencial, el segundo es para los estudiantes remotos y el tercero para los estudiantes del programa mixto cuando están en casa.

Tal es la confusión, que el Consejo de Supervisores y Administradores Escolares solicitó el domingo al gobierno estatal, que tome el control del sistema escolar mientras dure la pandemia por el virus del PCCh.

El gobernador Andrew Cuomo respondió el lunes diciendo que entendía la preocupación del sector y que el estado observaría la situación general y de acuerdo a cómo evolucionen los hechos, podría tomar medidas.

La reapertura de las escuelas durante la pandemia implicó una discusión con dos opiniones contrapuestas protagonizada por los dos sectores políticos preponderantes en los Estados Unidos. En términos generales los demócratas se mostraron siempre reacios a reabrir, no solo las escuelas, sino también los comercios y las oficinas públicas. Por el contrario los republicanos y la Administración Trump a la cabeza, defendió una reapertura inteligente de la economía y de las escuelas. 

Nuestro país tiene que regresar, y debe regresar lo antes posible. Y no considero que nuestro país regrese si las escuelas están cerradas”, dijo el presidente Trump desde la Casa Blanca a principios de julio. 

En ese entonces, el presidente reunió en la Casa Blanca a líderes de salud y educación de todo el país, quienes aseguraron, desde sus diversos enfoques, que las instituciones están listas para abrir este otoño y que lo pueden hacer de manera segura.

“Queremos reabrir las escuelas”, dijo Trump. “Todos lo quieren. Las madres lo quieren, los padres lo quieren, los niños lo quieren. Es hora de hacerlo”.

La salud mental y emocional, tanto de los estudiantes como de sus padres, fue uno de los argumentos más reiterados para afirmar la voluntad de reabrir las escuelas por los científicos que acompañaron al presidente. 

El ex jefe de neurología del Stanford Medical Center, Dr. Scott Atlas, en una entrevista con Fox News, afirmó que el riesgo de que los niños contraigan el virus del PCCh y el riesgos de muerte son prácticamente nulo. Además agregó que rara vez los niños podrían transmitir el virus a los adultos, por lo que bajo ningún punto de vista se podría justificar que no vuelvan a clases en otoño.

En el evento de la Casa Blanca, Trump repitió su afirmación de que los demócratas quieren mantener cerradas las escuelas por razones políticas y no por razones de salud. Hizo el mismo reclamo en Twitter un día antes cuando dijo: “¡El corrupto Joe Biden y los demócratas no quieren abrir escuelas en el otoño por razones políticas, no por razones de salud! Piensan que les ayudará en noviembre. ¡Mal, la gente lo entiende!” 

Andrés Vacca – BLes.com