Redacción BLes– Las múltiples acciones tomadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, en el cuidado y la conservación del medio ambiente y sus recursos marcan una trayectoria que no para desde el principio de su mandato, obteniendo numerosos logros. 

Una de las leyes que firmó el presidente Trump en el 2018 fue la Ley de Conservación, Gestión y Recreación John D. Dingell, Jr., que incluye más de 100 proyectos de ley presentados por 50 senadores y otros representantes, de acuerdo con Real Clear Energy del 6 de octubre. 

Esta ley contiene normas sobre las tierras públicas federales y facilita el acceso a ellas, mediante la intervención del Fondo de Conservación de Tierras y Aguas, y del programa Every Kid Outdoors .

Asimismo, Trump firmó en agosto la Great American Outdoors Act, para proteger y mejorar los parques nacionales y las tierras públicas, también preservará los tesoros nacionales ambientales, disponibles para la recreación de las familias estadounidenses.

En cuanto al cuidado de los bosques naturales, Trump es el presidente que más ha trabajado por su conservación, dando prioridad a la reducción del riesgo de incendios forestales en el territorio federal.

Por otro lado, Estados Unidos presentó la mayor disminución absoluta de emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía en todo el mundo.

En este sentido, las estadísticas muestran que la contaminación del aire disminuyó un 7% desde 2017, y que esta tendencia seguirá mejorando en el futuro. 

Para el mejoramiento del agua Trump invirtió 38.000 millones de dólares en infraestructura de agua potable. Adicionalmente, actualizó por primera vez en 30 años la normativa para reducir el plomo en el agua potable.

“Desde el primer día, mi administración ha hecho de la máxima prioridad asegurar que Estados Unidos tenga el aire y el agua más limpios del planeta”, dijo Trump en la Sala Este de la Casa Blanca, el año pasado. 

Continuó, “Y hoy, los Estados Unidos está clasificado -escuchen esto- como el número uno del mundo en acceso a agua potable limpia, clasificado como el número uno del mundo”.

Las grandes extensiones marinas también son objeto de sus cuidados. Por eso firmó la Ley de Salvar Nuestros Mares para reducir los desechos marinos.

A nivel internacional Trump firmó el Acuerdo entre Estados Unidos, México, y Canadá que se hará responsable de la contaminación terrestre y marítima y de la gestión de los desechos. 

En el cuidado del ambiente marino, propició la creación del primer santuario marino nacional en casi 20 años en la Bahía de Mallows en Maryland.

La lista de beneficios y de legislaciones favorables al medio ambiente es aún más abundante. 

Trump cambió las políticas de la administración Obama, que daba prioridad a los ingresos de los trabajadores estadounidenses. 

“La administración anterior libró una guerra implacable contra la energía americana. No podemos hacer eso. Trataron de castigar a nuestros trabajadores, nuestros productores y fabricantes con acuerdos globales ineficaces que permitieron a los países más contaminantes del mundo continuar con sus prácticas”, explicó Trump.

“Estos planes radicales no harían el mundo más limpio; solo harían y dejarían a los estadounidenses sin trabajo, y los dejarían sin trabajo rápidamente. Trasladaron la producción a países extranjeros con estándares más bajos -nuestras empresas se vieron obligadas a hacerlo y no querían hacerlo- y aumentaron el precio del gas y la electricidad en el país, y lo llevaron a niveles que son literalmente inasequibles”, agregó.

Luego aseguró que evitará el llamado “New Deal” verde de los demócratas izquierdistas, que provocaría la pérdida de millones de empleos.

“Solo tenemos una América. Solo tenemos un planeta. Por eso, cada día de mi presidencia, lucharemos por un medio ambiente más limpio”, concluyó Trump en julio del año pasado. 

Jose Hermosa– BLes.com