El 13 de julio pasado, Nancy Pelosi, Adam Schiff, Chuck Schumer y Mark Warner, enviaron una carta al director del FBI Christopher Wray, con copia al director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe, la directora de la CIA, Gina Haspel y el director de la Agencia de Seguridad Nacional, Gral. Paul Nakasone, según reportó Daily Caller.

En la carta, los líderes del Partido Demócrata expresan preocupación por una presunta campaña de desinformación que tiene como blanco el Congreso de los EE. UU., el debate público y las elecciones presidenciales del próximo noviembre.

“Dada la gravedad y especificidad de estas amenazas, como miembros de la dirección del Congreso y de los comités de inteligencia del Congreso, creemos que es imperativo que el FBI proporcione un informe defensivo clasificado a todos los miembros del Congreso y que dicho informe se base en la información y el análisis de todas las fuentes de inteligencia, teniendo debidamente en cuenta la protección de las fuentes y métodos de inteligencia sensibles”, expresaron los legisladores en la carta.

Paradójicamente, estos mismos legisladores son los que iniciaron y empujaron hasta la última instancia el juicio político contra el presidente Donald Trump basados en Dossier de Steele, que indicaba que la campaña de Trump estaba coordinando esfuerzos con agentes rusos para influenciar el resultado de las elecciones de 2016. El escenario es el mismo; en 2016 el entonces líder minoritario del Senado, Harry Reid, escribió al entonces director del FBI, James Comey, para que investigara posible colusión entre Trump y el Kremlin, que dio como resultado la investigación del consejero especial Robert Mueller.

El resultado fue que el presidente Trump fue absuelto del Impeachment ya que no se presentó ninguna evidencia de colusión con Rusia. 

El Dossier de Steele tenía dos presuntas pruebas claves que comprometían al presidente Trump: 1) el Sr. Carter Page, que trabajó como consultor de política extranjera para el presidente Trump, se había reunido con dos “insiders” (informantes) del Kremlin y 2) Que el ex abogado del presidente Trump, el Dr. Cohen, se reunió con dos insiders rusos en Praga para planificar el hackeo a los demócratas.

Según un documento del FBI desclasificado recientemente, el Informe del Inspector General del Departamento de Justicia alertó al FBI en enero de 2017, antes de la investigación de Mueller, que los rumores de que los asociados de Trump estaban complotando con Rusia, era desinformación plantada por agentes de inteligencia rusos. Además, el mismo Cohen negó haber estado en Praga. 

Es decir, este documento desclasificado del FBI derrumba toda la conspiración en la que estuvo basado el Impeachment de estos líderes demócratas contra el presidente Trump, y lo peor, el FBI lo sabía antes de iniciar la investigación.

Que las lecciones del pasado sean la sabiduría del presente: Que el FBI actúe rectamente e investigue a estos demócratas y ex agentes del FBI que complotaron para derribar al presidente de los Estados Unidos y no sea al revés.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com