Redacción BLes– El exsecretario de Estado Mike Pompeo, aseguró el jueves durante una entrevista que las sanciones implementadas a él y a otros funcionarios de la administración Trump por parte del régimen comunista chino, sugieren un mensaje de advertencia dirigido al nuevo presidente Joe Biden, quien pareciera estar siendo influenciado por el poder del régimen.

Según declaró Pompeo en el programa Mornings With Maria en Fox News, el régimen chino está buscando imponer sus reglas marcándole a la administración Biden como desea que se desarrolle la nueva relación bilateral.

Claramente las políticas implementadas por la administración Trump no fueron favorables para los intereses globalistas y avasallantes de China, y en tal sentido el régimen pretende volver a las relaciones previas a la era Trump donde políticos y empresarios permitieron su avance arrollador dentro de los Estados Unidos. 

“Las sanciones que se aplicaron tenían la intención de hacer una sola cosa, enviar un mensaje a la próxima administración, la administración Biden, insinuando que si se toma en serio la protección de Estados Unidos, la soberanía estadounidense, los empleos estadounidenses, la riqueza estadounidense, serán castigados”, dijo Pompeo en la entrevista.

Las sanciones impuestas por el régimen chino alcanzaron a más de 20 exfuncionarios de la administración Trump, argumentando que con su accionar interfirieron en asuntos privados de China. Las sanciones incluyen prohibiciones de viaje y restricciones relacionadas con negocios.

Aparte de Pompeo, otros funcionarios de primera línea también fueron marcados con sanciones, incluyendo al asesor comercial Peter Navarro, el exsecretario de Salud y Servicios Humanos Alex Azar, el exasesor de Seguridad Nacional Robert O’Brien, el exasesor de Seguridad Nacional John Bolton y el exgerente de campaña de Trump Steve Bannon.

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Pompeo en algún punto se mostró orgulloso de haber sido sancionado por el régimen chino, porque según expresó, las sanciones demuestran que sus políticas afectaron los intereses oscuros del régimen comunista, lo cual era el objetivo final de sus políticas. 

Realizó un repaso de algunas de las medidas que obviamente no fueron recibidas con agrado por el régimen chino, pero sirvieron para compensar tantos años de abusos por parte del régimen, y para defender los intereses de los trabajadores estadounidenses y los valores tradicionales que marca la Constitución.

Entre las medidas se destacan los aranceles a las importaciones chinas, el rechazo a las empresas tecnológicas comunistas, las cuales fueron acusadas con evidencia de intentar recopilar datos e información valiosa de los estadounidenses. También denunciaron y expusieron frente al mundo los abusos contra los derechos humanos en Xinjiang y Hong Kong. Y particularmente durante los últimos días en la administración, el Departamento de Estado de Pompeo acusó a China de genocidio en lo que respecta al trato sobre las minorías religiosas.

Como era de esperar, la administración Biden comenzó con un enfoque suave en su relación con el régimen chino. Por empezar, anunció el retorno de Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Entidad profundamente ligada y coordinada por los intereses chinos.

“La estrategia que había estado en vigor durante décadas era de apaciguamiento, tolerancia, perseguir un dólar por mano de obra barata dentro de China con un enorme detrimento para los ciudadanos comunes en todo Estados Unidos: decenas de millones de empleos perdidos porque Estados Unidos se negó a hacerlo”, aseguró Pompeo e incentivó a la nueva administración a romper con esas prácticas prochina diciendo: “dígales a los chinos ‘no pueden tirar sus productos aquí, no pueden robar nuestra propiedad intelectual’.

Durante la entrevista Pompeo condenó el accionar del nuevo Secretario de Estado, Antony Blinken, de extender el último tratado de armas nucleares con Rusia, durante cinco años más. Y aseguró que la administración Biden al extender el tratado con Moscú, perdió toda influencia para convencer a Rusia de que trabajara para llevar al Partido Comunista Chino a un pacto de control de armas nucleares.

César Munera – BLes.com