Mientras los Estados Unidos continúan su lucha contra la pandemia de COVID-19, con mejores resultados de lo anticipado, el presidente Donald Trump continúa con otra lucha muy importante: aquella que lleva a cabo contra la corrupción del gobierno de su antecesor, Barack Obama.

Desde el pasado domingo 10 de mayo, Trump ha enfocado buena parte de sus publicaciones en Twitter, su red social de preferencia, a divulgar información sobre el “Obamagate.” Tal como informamos en desde La Derecha Diario al respecto, múltiples investigaciones apuntan al ex-presidente Obama como partícipe necesario, o incluso partícipe intelectual, en los constantes intentos de la oposición para desestabilizar y hasta remover del cargo a Trump.

No es casualidad que Trump esté apuntando a Obama en este momento: el apoyo del ex-presidente pareciera ser el único sostén significativo que le queda a la campaña de Joe Biden, su ex-vicepresidente, para desbancar a Trump en las elecciones de noviembre.

Sin embargo, hay motivos suficientes para creer que el pueblo de los Estados Unidos está recibiendo el mensaje de Trump mejor que el de Obama, y está empezando a votar en consecuencia. Y como si fuera poco, mientras los medios norteamericanos de izquierda tildan al Obamagate como una “teoría conspirativa,” esta semana salió a la luz una prueba irrefutable de las acusaciones. Sin dudas, la primera de muchas.

La evidencia en cuestión es en relación al caso que más recientemente puso en el mapa la corrupción de la era Obama: el caso del ex-asesor presidencial y Teniente General retirado, Michael Flynn.

Flynn, quien pertenece al Partido Demócrata pero desde 2016 apoya abiertamente a Trump, fue víctima de una persecución ilegítima llevada a cabo por el FBI durante los últimos meses del gobierno de Obama. Una vez Flynn asumió en el cargo de asesor presidencial sobre Seguridad Nacional, el FBI actuó ilegalmente para remover a Flynn y desestabilizar a Trump, a tan solo 4 días de comenzado su gobierno.

Con el caso Flynn inicialmente resuelto y su absolución de la justicia, surgieron muchas dudas, siendo la principal sobre el nivel de involucramiento de Barack Obama. La complicidad del alto mando del FBI para emboscar a Flynn con falsos pretextos quedó expuesta, y los principales responsables del organismo de inteligencia en ese entonces, James Comey y Andrew McCabe, deberán a su debido tiempo responder ante la justicia. Pero hasta ahora, no existían pruebas que vincularan directamente a Obama con el accionar de Comey y McCabe.
 
Esto cambió el pasado 13 de mayo, cuando la periodista de la cadena CBS, Catherine Herridge, publicó un nuevo documento en exclusiva: una notificación del actual director de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) dirigida al Congreso de los EE.UU. que revela los nombres y cargos de todos los funcionarios que solicitaron informes clasificados sobre el caso Flynn entre el 8 de noviembre de 2016 y el 31 de enero de 2017. Entre ellos, figuran, entre otros, los siguientes funcionarios clave de Barack Obama:
  • El director nacional de Inteligencia, James Clapper. Accedió a la información en 3 ocasiones: el 2 y el 28 de diciembre de 2016, y el 7 de enero de 2017. 
  • El jefe de la CIA, John Brennan. Accedió a la información el 14 y 15 de diciembre de 2016.
  • El director del FBI, James Comey, quien accedió sólo el 15 de diciembre de 2016.
  • El jefe de gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough, quien accedió el 7 de enero de 2017.
  • El vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, quién accedió a la información clasificada el 12 de enero de 2017.

Con este documento, queda claro que todos los funcionarios de inteligencia de alto rango de Obama estaban al tanto de la investigación sobre Flynn. Considerando las circunstancias ya conocidas del caso, esto no es sorpresa. Pero sí destacan particularmente dos figuras: el jefe de gabinete de Obama, Denis McDonough, y el entonces vicepresidente y actual candidato demócrata, Joe Biden.

¿Por qué un simple empleado administrativo como McDonough, equivalente al secretario privado del presidente, solicitó estar informado del caso Flynn? ¿Cuál era el interés de Biden para recibir dicha información? Todo apunta a que ambos habrían actuado como enviados del mismísimo Obama, para recibir la información sobre Flynn sin dejar registros a su nombre.

Inmediatamente después de la publicación del documento, quedó claro que la periodista Herridge había tocado una fibra sensible en el seno del Partido Demócrata: el director de Respuesta Rápida de la campaña de Joe Biden para la presidencia, Andrew Bates, salió a atacar a Herridge, en un tweet que rápidamente eliminó, pero que fue inmortalizado en una captura de pantalla:

En el tweet, el funcionario de la campaña de Biden exclama:

“EXCLUSIVO: Catherine Herridge es una mercenaria partidista de derecha que actúa constantemente como conducto para las estrategias de manipulación de los medios conservadores porque está de acuerdo con publicar cosas antes de contactar a su objetivo para pedirle comentarios.”

Además de defenestrar a la periodista, Bates muestra de forma transparente su enojo porque Herridge no se contactó primero con él u otros funcionarios de la campaña de Biden, antes de publicar la información. Quizás, si Herridge se hubiera contactado antes con él, Bates podría haber evitado que dicha información se hiciera pública.
Cabe aclarar que este delirio que Bates publicó en caliente y luego eliminó, lo deja muy expuesto; Catherine Herridge es una renombrada periodista de origen canadiense que nada tiene que ver con la derecha o el Partido Republicano. 
 
De hecho, empezó trabajando en Fox News para cubrir exclusivamente a Hillary Clinton y sus campañas para el Senado en Nueva York, dado que el gigante mediático quería a una periodista más bien de izquierda para entrar en confianza con la ex-primera dama.
Mientras los demócratas buscan despegarse del documento, el presidente Trump continúa sus ataques contra la impunidad de Obama, Biden y sus funcionarios secuaces en la trama Flynn y demás investigaciones que conllevan el Obamagate.
 
El senador por Carolina del Sur, Lindsey Graham, ha anunciado que estará llevando a cabo audiencias para investigar en mayor profundidad una de las muchas aristas del Obamagate: el espionaje a la campaña presidencial de Trump en 2016, del cual reportamos extensamente en los últimos días.
 
Sin embargo, Graham ha anunciado que dichas audiencias no involucrarán al ex-presidente Barack Obama, ya que “teme el precedente” que esto sentaría. Trump, cuya relación con Graham ha sido fluctuante a lo largo de los últimos 4 años, exhortó al senador a que llame a declarar a Obama, en un tweet publicado el pasado 14 de mayo: “Si yo fuera un Senador o Congresista, la primera persona a la que llamaría a testificar sobre el mayor crimen y escándalo político en la historia de los EE.UU., por LEJOS, es al ex-Presidente Obama. Él sabía TODO. Hazlo, [Lindsey Graham], sólo hazlo. Basta de ser el bueno. ¡Basta de charla!”
 
De la misma forma, el presidente busca persuadir al líder de la mayoría en el Senado de los Estados Unidos, el senador por Kentucky, Mitch McConnell, para que se atreva a investigar otra de las principales aristas del Obamagate: la dañina teoría conspirativa de la inventada colusión con Rusia, que buscaba involucrar a Trump como agente secreto del régimen de Vladimir Putin, en contra de los intereses del pueblo norteamericano, como una forma de deslegitimizar su presidencia.
 
En referencia a un artículo en The Federalist sobre cómo la reticencia de McConnell a investigar la farsa del “Rusiagate” podría costarle su mayoría y su poder en el Senado, Trump expresó en un tweet:

“Mitch, te quiero, pero esto es 100% verdadero. El tiempo se agota. Ponte duro y muévete rápido, o será demasiado tarde. Los Demócratas son viciosos, pero fueron atraparon. Ellos DEBEN pagar un alto precio por lo que le han hecho a nuestro País. ¡No les dejes salirse con la suya!”

En el mensaje, Trump también etiqueta al senador Graham, aprovechando el mensaje para dejarle en claro a ambos senadores cuáles son sus intenciones. Y pocas horas después, el presidente volvió a publicar un mensaje para asegurarse que este tema continúe en las mentes de no solo sus seguidores, sino de todos aquellos que seguimos e investigamos la política norteamericana: 
 
 

Categorías: América EE. UU.

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