Redacción BLesYa no hay excusas para que continúen las escuelas cerradas, la propia directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., Rochelle Walensky aseguró el viernes que no existen argumentos científicos para que permanezcan cerradas y citó nuevos estudios que lo avalan. 

Ya hay escuelas que están funcionando en forma presencial en los Estados Unidos, y según informó Walensky en una conferencia de prensa, han experimentado una baja transmisión del virus PCCh.

“Los CDC continúan recomendando que las escuelas K-12 sean el último lugar en cerrar y las primeras en reabrir”, aseguró Walensky en la conferencia de prensa del viernes.

Walensky continuó diciendo que los datos sobre los que están trabajando recopilados de las escuelas en funcionamiento, campamentos de verano y otros espacios donde participan niños y adolescentes, aseguran que no solo tienen tasas disminuidas de síntomas, sino que también las tasas de transmisibilidad son bajas.

En consecuencia, los CDC afirman que “los entornos escolares no provocan una rápida propagación del virus”.

Los últimos estudios tomados en consideración por los CDC, son producto del Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR) de la propia agencia. Y en base a esos estudios, los investigadores de los CDC escribieron:

“El riesgo de transmisión dentro de las escuelas parecía bajo, lo que sugiere que las escuelas podrían abrirse de manera segura con los esfuerzos de mitigación apropiados en su lugar. La evidencia actual sugiere que la transmisión del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, en las escuelas de jardín de infantes hasta el grado 12 (K-12) podría no contribuir significativamente a la propagación del COVID-19 en todo el país”.

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El exdirector de los CDC durante la administración Trump, Dr. Robert Redfield, ya en noviembre del 2020 aseguró que las escuelas durante la pandemia del virus del PCCh deben permanecer abiertas, porque son “el lugar más seguro para los niños desde diversos aspectos”.

Esta postura es la que defendió el expresidente Trump, mientras que la izquierda y los demócratas defensores de cuarentenas interminables, han intentado boicotear desde el comienzo de la pandemia. 

Redfield apuntó a que aquellos que defienden el cierre de las escuelas sólo lo hacen basándose en “cuestiones emocionales” o intereses políticos, pero no desde una base científica o datos concretos.

“Estoy aquí para decir claramente que los datos apoyan firmemente que K-12 (alumnos de escuela primaria), así como las instituciones de educación superior, realmente no es dónde estamos teniendo nuestros problemas”, aseguró.

Redfield incluso dijo que mantener a los niños en la escuela era fundamental para la salud pública en general. Teniendo en cuenta que existen evidencias científicas suficientes que determinan los severos daños que genera en los niños el encierro y no poder compartir el aprendizaje entre pares. 

El Dr. Scott Atlas, consejero médico del presidente Trump, fue uno de los grandes opositores a los encierros masivos y sobre todo se manifestó en contra de mantener a los niños y adolescentes sin asistir al colegio, argumentando que los problemas en la salud mental que sufriría esa población podría no tener retorno. 

Efectivamente los datos confirman su preocupación. Según informes de los CDC el grupo de jóvenes entre 18 y 24 años que pensó en suicidarse durante junio del 2020 se duplicó con respecto al año anterior. 

En comparación con 2019, la proporción de visitas relacionadas con la salud mental de niños de 5 a 11 años y de 12 a 17 años aumentó aproximadamente un 24% y un 31%, respectivamente”, dijeron los CDC en el informe.

Andrés Vacca – BLes.com

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