Redacción BLesEl informe anual de la Asociación de Jefes de Policía de Ciudades Importantes, publicado recientemente, resume que la violencia extrema durante el verano 2020 estalló cientos de veces durante las protestas de izquierda en las ciudades más grandes de Estados Unidos, provocando lesiones a miles de policías, miles de negocios saqueados, edificios quemados, inseguridad y pánico en las calles. Y a pesar de esto, sectores liberales ligados al partido demócrata aún afirman que hay que desfinanciar a las fuerzas policiales. 

Las miles de protestas que se desarrollaron durante el verano en nombre de la justicia social y la igualdad racial luego de la muerte de George Floyd, tuvieron un factor común a lo largo y ancho del país, su final violento. 

Los movimientos de extrema izquierda Black Lives Matter (BLM) y Antifa fueron los principales organizadores de las protestas, y a pesar que sus marchas finalizaron cientos de veces con saqueos, personas muertas y heridas, edificios y autos quemados, jamás escribieron un mensaje público repudiando la violencia. Lo cual demuestra con claridad su intención de desestabilizar las leyes y la democracia. 

“El gran volumen de protestas”, explica el informe, “combinado con el nivel de desobediencia civil y la existencia de algunos eventos ultraviolentos, creó un entorno extraordinariamente desafiante para las agencias de aplicación de la ley”.

Claramente resulta difícil aplicar la ley si un sector de la dirigencia política lejos de perseguir a los movimientos violentos, los apoya y promueve el desfinanciamiento de las fuerzas policiales

El informe arroja datos concretos que afirman que el setenta y dos por ciento de las agencias policiales vieron a oficiales heridos entre mayo y julio, totalizando más de 2.000 agentes de policía con heridas de gravedad en ese período. También anunciaron 97 coches de policía quemados por completo.

Le recomendamos:

Las protestas dieron lugar a más de 16.000 arrestos, incluidos 2.735 por delitos graves. Pero la mayor parte de las agencias informaron que sus fiscales de distrito locales se negaron a enjuiciar a los manifestantes, incluso a los involucrados en delitos graves.

Además, el dinero invertido en fondos de fianza en todo el país por millonarios de izquierda como George Soros y Bloomberg, permitieron liberar a muchos de los encarcelados temporalmente, lo que les permitió asistir a próximas protestas y reincidir.

Paralelamente aumentaron con consideración la delincuencia y los homicidios en las zonas alejadas a de las protestas, debido a la falta de control y respuesta policial por estar concentrados en las “zonas calientes”. 

En reiteradas ocasiones autoridades policiales, comerciantes y vecinos víctimas de la violencia en estados demócratas, se dirigieron a sus representantes políticos, incluso al propio Joe Biden, con el objetivo que intercedan condenando y atacando a las organizaciones violentas como BLM y Antifa. Lamentablemente nunca encontraron respuesta.

El vicepresidente de la Orden Fraternal Nacional de Policía (FOP), Joe Gamaldi, exigió que el candidato presidencial demócrata Joe Biden sea claro sobre lo que piensa del violento grupo de extrema izquierda, Antifa.

En una entrevista con Fox News, Gamaldi recordó que Biden llamó a antifa solo “una idea” durante el debate con el presidente Donald Trump el mes pasado.

“El vicepresidente Biden dijo que Antifa es una idea. Bueno, discúlpeme, pero las ideas no arrojan ladrillos a la cabeza de los oficiales. Ni golpean a los oficiales en la cabeza con bates de béisbol, tampoco lanzan cócteles molotov y no intentan asesinar a los agentes de policía”, agregó. 

Por el contrario el presidente Trump afirmó en reiteradas ocasiones su compromiso en luchar contra la asociación criminal Antifa, incluso mencionó la posibilidad de incorporarlo como grupo terrorista.

Andrés Vacca – BLes.com