Un funcionario electoral del condado de Fulton, el más grande de Georgia, tuvo que admitir por un pedido de Libertad de la Información que hubo 385 actas en las últimas elecciones que no estuvieron en todo momento bajo supervisión de los fiscales.

Luego de una investigación del medio norteamericano Georgia Star News, la Junta Electoral del condado de Fulton, el más grande y populado del Estado de Georgia, admitió que un 1 de cada 4 votos por correo de la elección del 3 de noviembre del 2020 sufrieron una pérdida de la cadena de custodia.

Un análisis de Star News de los formularios de transferencia de votos por correo depositados en buzones proporcionados por el condado de Fulton en respuesta a una Solicitud de Libertad de Información mostró que faltan 385 formularios de transferencia de un estimado de 1.565 formularios de transferencia que la Junta Electoral dijo que deberían haberse proporcionado.

Este número comprende aproximadamente un 25% del total de los votos y es significativamente mayor a “unos pocos”, como se había dicho en su momento en la Legislatura de Georgia, declaraciones que llevaron a que no se disputara la certificación del Estado para Joe Biden, quien “oficialmente” lo ganó por 12.000 votos.

Esto quiere decir que hubo alrededor de 50.000 de los 209.147 votos por correo que se contabilizaron en el Estado de Georgia que no estuvieron en todo momento bajo custodia de algún fiscal de mesa o autoridad electoral.

Esto quiere decir dos cosas: o fueron introducidos por fuera de las vías oficiales de recolección de votos por correo (a cargo del United States Postal Service) o fueron sustraídos de los centros de votación en algún momento de la cadena de fiscalización para luego ser reintroducidos más adelante.

En ambos casos, y siendo que la cantidad de votos es 5 veces más que la diferencia entre Joe Biden y Donald Trump, el número es alarmante y debería ser investigado con mayor profundidad.

Hoja de cálculo confeccionada por Star News en base a los archivos pdf que fueron hechos públicos por la Junta Electoral. Mesa por mesa, cuántas actas perdieron la cadena de custodia. Ver investigación completa acá.

El problema que se suscita ante esta situación es que no hay forma de saber si estos votos fueron fraudulentos, ya que el Secretario de Estado georgiano Brad Raffensperger impidió que se haga una auditoría de las firmas que figuran en los sobres de las boletas. Ahora que cada boleta ya fue separada de su sobre, es inútil tratar de hacer una investigación, ya que se hace imposible separar entre los votos fraudulentos y los legítimos.

Lo que debería hacerse, y lo que piden los republicanos en Georgia, es que estas 385 actas sean invalidadas, quitando estos votos del recuento final, ya que su integridad fue comprometida. Esto pondría sin lugar a dudas a Donald Trump en el primer lugar.

Esto no implicaría cambios en el resultado. Los 16 electores de Georgia ya fueron nominados por el Partido Demócrata y votaron en diciembre pasado por Joe Biden. El voto en Estados Unidos en indirecto y haya habido fraude o no, la presidencia del mandatario demócrata es legítima en tanto fue validada con los votos del Colegio Electoral, a pesar de que los votos que eligieron a los electores hayan estado fraudulentados.

Sin embargo, significaría una enorme validación de las múltiples denuncias de fraude que se levantaron en todo el país, y le daría un sustento a los republicanos a seguir promoviendo leyes que hagan de las elecciones más seguras.

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A principios de este mes, la Convención Republicana de Georgia censuró al secretario Raffensperger por “incumplimiento de su deber constitucional” cuando rechazó hacer una auditoría de la elección antes de que se separaran los sobres y se reiniciaran las máquinas de votación.

Ese incumplimiento del deber incluyó: “Socavar la seguridad de nuestras elecciones al permitir envíos masivos de solicitudes ausentes, lo que creó oportunidades para el fraude y abrumaron las oficinas electorales; hacer que la auditoría de firmas sea imposible; permitir el traslado de urnas sin la debida cadena de custodia; e ignorar las declaraciones juradas de los fiscales de mesa y rechazar la evidencia de fraude electoral”.

Además, el gobernador de Georgia, Brian Kemp, quien está buscando volver a ganar el apoyo de sus simpatizantes, que son en su gran mayoría trumpistas, pasó una ley de integridad electoral en el Estado, para disminuir el voto por correo y reducir el impacto de los intentos de fraude.

Por su parte, Brad Raffensperger, quien también va a elecciones en 2022 ante una base de votantes fanáticos de Trump, publicó hace algunas horas que investigará a fondo esta pérdida de cadena de custodia de los votos. En Estados Unidos, es el Secretario de Estado el que se encarga de llevar a cabo la elección, no el Gobernador.

Por Derechadiario.com.ar