Los líderes del Movimiento San Isidro son los autores de canciones que se convirtieron en himnos contra el régimen castrista de Miguel Díaz-Canel.

Los artistas disidentes cubanos Luis Manuel Otero Alcántara y Maikel Castillo Pérez “Osorbo” fueron condenados a 5 y 9 años de prisión, respectivamente, según informó la semana pasada la Fiscalía General de la República de Cuba (FGR).

Otero Alcántara y Castillo Pérez fueron sancionados por los delitos de ‘ultraje a los símbolos de la patria‘, ‘desacato‘ y ‘desórdenes públicos‘, en el primer caso, y de ‘desacato‘, ‘atentado‘, ‘desórdenes públicos‘ y ‘difamación de las instituciones y organizaciones, héroes y mártires‘ en el caso de Osorbo, según comunicó la Fiscalía.

Puro palabrerío para castigar a dos de los artistas más famosos por cantas en contra de la dictadura castrista y del comunismo en Cuba. Los juicios se realizaron los pasados 30 y 31 de mayo en La Habana, pero la noticia recién fue confirmada por las autoridades cubanas, que habían mantenido todo el proceso en secreto para evitar protestas.

Otero Alcántara es el líder del opositor Movimiento San Isidro y uno de los más destacados disidentes en los últimos años en Cuba, y está preso desde el pasado 11 de julio, cuando salía de su casa para unirse a las históricas manifestaciones que tuvieron lugar ese día y desde entonces ha permanecido encarcelado.

Por su parte, Osorbo, coautor del tema “Patria y Vida”, que se convirtió en un himno de las protestas del 11J, está encarcelado desde abril del año pasado. Su pena fue mayor ya que cuando iba a ser arrestado sin motivo aparente, logró zafarse de los agentes del régimen y con las esposas puestas comenzó a vitorear a los cubanos que se habían juntado en la vecinidad a ver lo que estaba ocurriendo para que protestaran.

Ese fue uno de los momentos clave del año pasado, y su vitoreo no fue en vano. Pocos meses después, millones de cubanos en todo el país se levantaron contra el régimen comunista, y el nuevo dictador Miguel Díaz-Canel ejecutó una violenta represión ese triste día.

De esta manera, y como ya ha ocurrido con incontables líderes opositores en los últimos 60 años en Cuba, el Partido Comunista elimina toda disidencia y mantiene el control de la isla a través de intimidación, persecución y violencia.

“Durante las sesiones del juicio los acusados fueron escuchados; en su presencia se practicaron las pruebas testificales, documentales y periciales propuestas por el Fiscal y los abogados que los representaron”, indicó la Fiscalía, sin pruebas y dejando en claro que fue una sentencia armada, como todas las que ocurren en Cuba contra disidentes políticos.

El pasado 17 de junio, un total de 17 ONG, instituciones y medios pidieron la liberación “inmediata” de los artistas. Los firmantes condenaron “enérgicamente” los cargos, que consideran que “reflejan el desprecio de las autoridades de Cuba por la libertad de expresión artística y una alarmante tendencia a las persecuciones, detenciones arbitrarias y acusaciones contra las voces disidentes”.

Además, pidieron que cese la “interminable campaña de intimidación y persecución contra estos dos talentosos y valientes artistas y activistas”. Entre los firmantes se encuentra las ONGs Cubalex, Artículo 19, PEN Internacional, Instituto de Artivismo Hannah Arendt (Instar), DemoAmlat, Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) y Civil Rights Defenders.

Fuente: La Derecha Diario

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.