Redacción BLesEl secretario de salud, Xavier Becerra, anunció el viernes 17 de septiembre su apoyo tanto a los proveedores de abortos en el estado de Texas como a sus potenciales pacientes, luego de la reciente legislación estatal que prohíbe la matanza de bebés desde el momento en que se detectan latidos de corazón. 

A comienzos de septiembre, la Corte Suprema tuvo la posibilidad de cancelar la legislación promulgada en Texas, sin embargo, para sorpresa de muchos eso no sucedió y como consecuencia continúa vigente la histórica normativa.

Políticos demócratas y los movimientos izquierdistas en general lamentaron la decisión de la Corte y continúan en una lucha legal en busca de revertir la ley impulsada por conservadores y republicanos en Texas.

La administración Biden, que desde el comienzó manifestó no estar de acuerdo con la nueva normativa, acaba de anunciar su apoyo político y económico tanto a las empresas abortistas como a las organizaciones que promueven estas prácticas.

Entre las iniciativas anunciadas por Xavier Becerra, figura un financiamiento adicional para Every Body Texas, una organización sin fines de lucro que distribuye dinero a clínicas de salud sexual y reproductiva en todo Texas.

Además, se otorgarán hasta 10 millones de dólares en subvenciones a clínicas que puedan demostrar “una necesidad extraordinaria tras la afluencia de clientes” como resultado de la nueva ley.

Tal sería el caso por ejemplo del estado de Nuevo México, cuyas autoridades sanitarias indicaron que ya ha visto más mujeres de lo normal que buscan abortos después de que el proyecto de ley entró en vigor el 1 de septiembre.

“Todos los estadounidenses merecen acceso a la atención médica sin importar dónde vivan, incluido el acceso a abortos seguros y legales”, dijo Becerra en un comunicado.

“Ahora, en respuesta al Presidente Biden, según la directiva, el Departamento de Salud está tomando medidas para apoyar y proteger tanto a los pacientes como a los proveedores de este peligroso ataque a la atención médica de los tejanos. Hoy dejamos en claro que los médicos y los hospitales tienen la obligación bajo la ley federal de tomar decisiones médicas sobre cuándo es apropiado tratar a sus pacientes”, agregó.

Paralelamente, a comienzos de esta semana, el Departamento de Justicia de la administración Biden, presentó una moción solicitando una orden judicial preliminar o una orden de restricción temporal que detuviera la entrada en vigencia de la normativa.

Susan B. Anthony List, un grupo nacional pro-vida, denunció el anuncio de la administración de Biden.

“No hay límites que la administración Biden alcance en su impulso para apoyar la industria del aborto e imponer el aborto en todo el país, en un público que rechaza rotundamente su agenda”, dijo Marjorie Dannenfelser, presidenta del grupo en un comunicado.

La nueva legislación, además de prohibir los abortos en los bebés que manifiestan actividad cardíaca, permite a los ciudadanos privados demandar a aquellos médicos que practican abortos violando lo establecido.

También permite entablar una acción civil contra cualquier persona que presuntamente ayudó o incitó a violar la ley. Las personas que hayan transgredido la normativa podrían tener que enfrentar un pago de hasta 10.000 dólares a la persona que presente con éxito dicha demanda.

Si bien la legislación alcanza solo al estado de Texas, los sectores provida de todo el país festejan la iniciativa la cual deja un precedente preciado para ser replicado en otros estados e incluso a nivel nacional. 

Andrés Vacca – BLes.com

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