Redacción BLes– Además de Joe Biden, el candidato demócrata presidencial de EE. UU., su hermano Jim, y su hijo Hunter, la candidata demócrata a la vicepresidencia de EE. UU., Kamala Harris, aparece como otro de los contactos para los negocios con el régimen chino.

Así lo demostraría un listado de “contactos nacionales clave” vinculados al consorcio energético CEFC China Energy Co., que también contiene a otros demócratas destacados, según un informe  de National Security News del 14 de diciembre, citando un artículo anterior de Fox News. 

Estos hechos toman relevancia luego de que Jim y Hunter Biden fueran citados a declarar en una investigación por “asuntos fiscales”, vinculados a negocios en el extranjero, entre los que se encuentran los realizados  con CEFC, que era el cuarto mayor conglomerado de energía de China.

Asimismo, el hecho de que los dos candidatos estén vinculados en negocios oscuros con el Partido Comunista de China (PCCh), oficialmente declarado como una amenaza para Estados Unidos, se convierte en una amenaza para la seguridad nacional. 

En un correo electrónico del 15 de mayo de 2017 divulgado por Fox News con el asunto “Contactos/proyectos domésticos de la fase uno”, Jim Biden, compartió esos datos con Hunter Biden, el socio Tony Bobulinski, Rob Walker y James Gilliar.

Los contactos incluyen entre otros demócratas al líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, de Nueva York a la senadora Amy Klobuchar, de Minnesota, a la senadora Dianne Feinstein, de California, a la senadora Kirsten Gillibrand, de Nueva York, al gobernador Andrew Cuomo, del Estado de Nueva York y al alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio.

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Cada vez surgen más indicios de los numerosos contactos del PCCh con los políticos estadounidenses, predominantemente demócratas.

Al parecer el mayor auge de los negocios de la familia Biden con el PCCh y empresas y personas de dudosa reputación en países como Ucrania y Rusia, entre otros, surge cuando Joe era vicepresidente de Estados Unidos, entre los años 2009 y 2017.

Si bien el FBI ya tenía información comprometedora para los Biden desde el 2015, y se rumoreaba muchas irregularidades no fue sino hasta mediados de octubre cuando el New York Post destapó los contenidos de un computador portátil abandonado por Hunter Biden.

Allí se encontraron decenas de miles de correos, fotos y videos, y muchos de los rumores obtuvieron fundamento. 

De inmediato los grandes medios y las grandes tecnológicas como Twitter y Facebook aplicaron una feroz censura contra la difusión de esa información, dada la proximidad de las elecciones presidenciales.

Entre la gran cantidad de datos publicados, al parecer tan solo una fracción, se encontró que Joe exigía una participación de entre el 10% y el 50% de los millonarios ingresos obtenidos en esos negocios sospechosos.

No obstante, la administración Trump ha intervenido al máximo las profundas interferencias del PCCh en la infraestructura de la nación. 

No en vano el director del FBI, Christopher A. Wray, advirtió que el espionaje y el robo de información por parte del régimen chino son “la mayor amenaza” para Estados Unidos.

“La mayor amenaza a largo plazo para la información de nuestra nación, la propiedad intelectual y para nuestra vitalidad económica es la amenaza de contrainteligencia y espionaje económico de China”, dijo Wray en un coloquio organizado por el Instituto Hudson, un think tank con sede en Washington, publicado el 7 de julio.

José Hermosa – BLes.com