A un año de la muerte de George Floyd, la Justicia estadounidense determinará si Derek Chauvin, el policía acusado de asesinarlo por asfixia, es culpable o no del deceso de Floyd.

En este momento se está llevando a cabo la fase final del juicio que determinará la culpabilidad o no del oficial en la muerte del delincuente de raza negra que, tras ser detenido, murió por un paro cardiopulmonar.

La autopsia: lo que reveló vs lo que cuentan los medios

La autopsia de Floyd fue fulminante: el asaltante tenía dosis mortales de fentanilo y metanfetamina en sangre, además de dar positivo en la prueba de coronavirus. De hecho, el informe de la autopsia de la Oficina del Médico Forense del Condado de Hennepin concluye que la causa de la muerte fue “un paro cardiopulmonar que complica la subdulación, la inmovilización y la compresión del cuello“.

Esa conclusión, muerte por insuficiencia cardíaca, difiere de la alcanzada por un examinador independiente contratado por la familia Floyd; ese informe enumeró la causa de la muerte como “asfixia por presión sostenida”. Esa carátula, presentada por la propia familia del fallecido, es la difundida en los medios de comunicación demócratas y el argumento judicial en contra del policía acusado.

Las presiones y amenazas de Black Lives Matter

Al difundirse la noticia de la muerte de Floyd, en plena pandemia y año electoral, en Estados Unidos se desató un infierno provocado por el grupo extremista de izquierda “Black Lives Matter” que incluyó asesinatos, saqueos, destrucción de la vía pública y todo tipo de destrozos a la propiedad. Incluso, varios policías y trabajadores de raza negra murieron víctimas de estos ataques.

El grupo terrorista caratuló la muerte de Floyd de “supremacismo blanco” y busca terminar con la igualdad frente a la ley en EEUU. En Alt Media publicamos, hace un año, un informe que desmintió el relato de un Estados Unidos racista: El racismo en Estados Unidos: dato vs relato.

Le recomendamos:

En medio del juicio, los principales activistas de la organización criminal están presionando a la Justicia para que condene a Derek Chauvin, el policía que detuvo a Floyd por pagar con un billete falso. El nuevo mártir de la izquierda tenía antecedentes por asalto con arma de fuego a una embarazada, saqueos y hurtos, entre otros delitos. Los líderes de BLM amenazan con “hacer arder edificios” si la Justicia no dictamina lo que ellos quieren.

El nuevo mártir de la izquierda

Al igual que con el Che Guevara y tantos otros, la izquierda, experta en el relato, se encargó de reescribir la historia alrededor de un mito sobre una persona real. En el caso de Guevara, hablamos de un asesino de homosexuales, campesinos y todo disidente a su sangrienta revolución comunista que, 60 años después, tiene a Cuba en la más absoluta miseria. Hoy, ese personaje es reivindicado como símbolo de paz, amor, justicia, democracia y “derechos LGBT+”, todo lo contrario a lo que en realidad representó alguna vez.

George Floyd fue un delincuente. Estuvo preso por asaltar a una embarazada con un arma de fuego, entre otros delitos. Su causa de muerte no está clara y es probable que se la haya causado a él mismo, no solo por su conducta fuera de la ley, sino por haber ingerido, al momento de dejar este mundo, dosis mortales de fentanilo y metanfetaminas, tal y como lo marcó su autopsia.

Black Lives Matter y la izquierda americana solo necesitaron un relato para encender la mecha que incendió al país durante el 2020, en plena pandemia. ¿El objetivo? Que Trump dejara el poder. Para ellos, el fin justifica los medios, porque su meta se cumplió. Hoy, quienes odian su historia, su cultura y desprecian el legado de su propio país, están al mando del Gobierno bajo la conducción de Joe Biden y Kamala Harris. ¿Qué podría salir mal?

Juan Antonio Castro – altmedia.com.ar