La campaña virtual del candidato presidencial demócrata Joe Biden viene de mal en peor, esta vez viéndose envuelta en una polémica tras una declaración realizada en una entrevista en la que fue consultado sobre su historial con respecto a los asuntos raciales en Estados Unidos. Luego se disculpó por el comentario.

Tras varias semanas de entrevistas plagadas de episodios de confusión, donde se lo vio al candidato haciendo pausas largas, perdiendo el hilo de la conversación y diciendo frases sin sentido, su equipo de campaña había decidido sacarlo del aire por un tiempo, hasta que hoy asistió al programa del popular locutor afroamericano Charlemagne Tha God.

El locutor, cuyo nombre real es Larry McElvey, es un entrevistador duro que no tira ni para el lado demócrata ni para el republicano, habiendo puesto contra las cuerdas en sus entrevistas a políticos de ambos lados. Por su parte, Joe Biden, confundido como siempre, aceptó la invitación del programa pensando que iba a ser una entrevista fácil con un militante de su partido.
Al contrario, Charlemagne presionó al candidato en varias cuestiones, como su pasado asociado a distintos grupos políticos dentro del Partido Demócrata que apoyaban la segregación aún en los años 70s y 80s, o su actual agenda para la comunidad negra, que tiene poco contenido y no busca beneficiarlos de ninguna manera.

Un tema que ha sido muy crucial en la campaña de Biden es quién será su candidato a vicepresidente. Debido a su avanzada edad y su claro deterioro mental, el vicepresidente en su fórmula será una persona tal vez aún más importante que él en su candidatura, y además el candidato aseguró que su vice será una mujer.

Bajo este punto Charlemagne lo increpó y le preguntó si esta mujer será negra o blanca, ante lo cual Joe Biden se le escaparon dos nombres, la senadora afroamericana de California Kamala Harris y la ex-candidata a gobernadora afroamericana de Georgia, Stacey Abrams. Rápidamente un asesor de campaña de Biden intervino y trató de sacarlo del aire.

Joe Biden se dio cuenta de su error y terminó la entrevista de manera abrupta: “en resumen, si tienes un problema decidiendo si estás conmigo o con Trump, no eres negro”. Esta frase no fue bien recibida por Charlemagne, quien le respondió que “esto no es sobre Trump, es sobre medidas concretas”. Finalmente, el asesor demócrata vuelve a intervenir y logra sacar definitivamente del aire al candidato.

Parece que los demócratas no se han sacado todavía la mentalidad racial en la política partidaria estadounidense. A pesar de que el Partido Republicano fue el principal promotor del fin de la esclavitud en Estados Unidos, creándose a partir de la división de los Whigs y terminando con las leyes esclavistas tras ganar la guerra civil en 1865, el Partido Demócrata en 1964, un siglo después, de la mano del presidente Lyndon B. Johnson, terminó con la segregación.

La comunidad afroamericana, olvidándose de que el Ku Klux Klan y las leyes esclavistas de Jim Crow eran un invento demócrata, luego de la firma de la Ley de Derechos Civiles cambiaron su apoyo totalmente hacia el Partido Demócrata, pasando de votar consistentemente a los republicanos con apoyos de hasta el 90% de los votos, a los demócratas, por la misma cuantía en las urnas. Esto se concretó con la presidencia de Barack Obama, el primer presidente afroamericano de la historia, que recibió el 96% del voto negro.

En este contexto se crió Joe Biden, una persona que ha trabajado en la política desde los 18 años, y que es muy difícil que a su edad deje los prejuicios y las costumbres de un partido marcado por los conflictos raciales toda su historia. 

Es muy común en Estados Unidos que miembros de la comunidad afroamericana voten al candidato del Partido Demócrata por inercia, donde el mismo partido se encarga de poner los medios de transporte en las ciudades más pobres para llevarlos a votar. 

Sin embargo esta tendencia está comenzando a cambiar: Donald Trump ganó las elecciones de 2016 recibiendo el 12% de los votos de la comunidad afroamericana, 8 puntos más que los anteriores candidatos republicanos., y se espera que para este año el apoyo del voto negro esté cercano al 20%.

Fuente: Derecha Diario.