Israel y Marruecos promovieron una serie de acuerdos entre empresas y confederaciones financieras con el objetivo de reforzar las relaciones bilaterales y comerciales. Ambos países se han vuelto socios recientemente gracias a los acuerdos logrados por Trump.

Una serie de instituciones, empresas y confederaciones financieras de Israel y Marruecos firmaron el pasado sábado 3 de abril acuerdos de cooperación económica, financiera, comercial y educativa con el fin de promover las relaciones bilaterales entre ambos países.
 
Estos países, enfrentados en el pasado por su identidad religiosa, luego de una serie de acercamientos en los últimos años y en especial, en 2020 gracias a negociaciones directas por parte del ex presidente estadounidense Donald Trump, estos países han firmado la normalización de relaciones diplomáticas y múltiples acuerdos de colaboración bilateral.
 
El primero de los convenios firmados fue entre la Confederación General de Empresas Marroquíes (CGEM), el mayor grupo empresarial de Marruecos, y una de las principales compañías tecnológicas del país judío, IBEO.
 
Además, la Escuela Nacional de Negocios y Gestión de Casablanca, una de las ciudades más importantes comercialmente del reino, estableció un importante contrato con la Escuela de Gestión de la Universidad de Tel Aviv.
 
Según David Govrin, el jefe de la misión comercial en Marruecos, el convenio firmado entre ambas escuelas proporcionará a los estudiantes de ambas naciones mejores oportunidades educativas y laborales.
 

Israel y Marruecos firmaron en diciembre de 2020 un histórico acuerdo de entendimiento y normalización de relaciones que abrió la puerta a este tipo de acercamientos entre instituciones musulmanas y judías.

Trump logró que Estados Unidos auspicie el importante tratado, junto a muchos otros que ha llevado a cabo en lo que se conoció como Acuerdos de Abraham, una política de Estado para lograr la paz entre el pueblo árabe e israelí.
 
Esto permitió, además de Marruecos, la normalización de relaciones con Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Sudán y Kosovo.
 
Sin embargo, la fidelidad de todos estos acuerdos hoy están siendo puestos a prueba tras la abrupta salida de Trump de la Casa Blanca.
 
Hoy en día, con Biden al mando de la nación norteamericana, Estados Unidos volvió a la postura que mantiene hace 30 años que es la de la desestabilización política en Medio Oriente, una dependencia del petróleo árabe que lleva a conflictos bélicos, y el mal manejo de la guerra contra el terror.
 
El hecho que Israel y Marruecos profundicen el tratado de paz aún con Biden en la Casa Blanca es un buen indicio, pero todavía queda un largo camino para que pueda haber finalmente paz entre las religiones abrahámicas.
 
Fuente: derechadiario.com.ar