Un documental llamado “Do Not Split” podría ser el causante de las molestias de China por la trama sobre las protestas de 2019 donde la población exigía democracia

Los premios Oscar, que galardonan las películas más aclamadas de Hollywood y de otras pocas industrias, han sido transmitidos durante 52 años sin interrupciones en Hong Kong, territorio que está bajo el mandato de la República Popular de China. Pero el escenario cambió.

A inicios de marzo el gobierno chino había pedido a medios de comunicación locales que minimizaran la cobertura de los premios «con el fin de evitar un bochorno y por el bien de la corrección política», informó el diario hongkonés Apple Daily según una reseña de EFE.

Como consecuencia, la estación televisiva TVB dejará de transmitirlos como solía hacerlo en señal abierta. La decisión es «puramente comercial» según un portavoz de la cadena que habló con AFP; sin embargo, el trasfondo surge al analizar el por qué de la decisión que denota un nuevo gesto de censura de parte del régimen chino.

A la par, la emisora ​​estatal CCTV, que ha transmitido ceremonias anteriores de los Oscar, no ha confirmado si mostrará el evento de este año.

El territorio compite en la categoría de mejor película internacional por la cinta «Better Days» y en mejor corto documental por «Do Not Split». Este último, con una duración de 36 minutos, retrata las protestas antigubernamentales de 2019. Aquí es donde surge el problema.

«Do Not Split»

El cortometraje —dirigido y producido por Anders Hammer— muestra la versión de los manifestantes sobre lo sucedido durante las protestas del año 2019. Básicamente la población exigía democracia, ya que el territorio funciona bajo una especie de semi autonomía. Además, pedían retirar un proyecto de ley de extradición a China de supuestos criminales sospechosos.

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El portal BBC estimó que se trataría de la mayor protesta en Hong Kong desde que el territorio regresó a manos de China en 1997. Durante semanas hubo huelgas, enfrentamientos con la policía, gases lacrimógenos en toda la ciudad y consecuencias que dieron la vuelta al mundo.

Este trabajo documental pudo ser la molestia del régimen Chino para aplicar un nuevo nivel de censura, según estimaciones de medios internacionales.

Censura a directora de origen chino

Otra polémica en torno a este tema son las críticas que ha recibido Chloé Zhao, una directora china-estadounidense que está nominada como mejor director. Además su película «Nomadland» está nominada en la categoría de mejor película.

Pero Zhao no es muy bien recibida en China luego de hacer una declaraciones en 2013 donde dijo que China es «un lugar donde hay mentiras por todas partes». Como castigo, la fecha de estreno de su nuevo largometraje (23 de abril de este año) fue eliminada de las principales páginas web de películas.

El portal SensaCine recoge que las búsquedas chinas de los ‘hashtags’ #Nomadland y #NomadlandFechaDeEstreno fueron bloqueadas en la plataforma Weibbo. Contenidos de la película fueron reemplazados por un mensaje avisando de su eliminación “de acuerdo con las leyes relevantes, regulaciones y políticas”.

A pesar que Hong Kong goza de una supuesta autonomía, han surgido advertencias de cómo esta se puede estar erosionando de la mano del régimen de Xi Jinping. Por ejemplo, Amnistía Internacional cuestionó una ley aprobada en junio de 2020 llamada «Ley de Seguridad Nacional», que serviría para someter a la ciudadanía.

Los delitos de “secesión”, “subversión”, “terrorismo” y “connivencia con fuerzas extranjeras” están definidos de una manera tan imprecisa que pueden utilizarse en enjuiciamientos de motivación política con penas potencialmente muy duras, advierte la organización.

Oriana Rivas –  panampost.com