Redacción BLes– La ex secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, minimizó la amenaza que genera el régimen chino durante una discusión el lunes con el Atlantic Council sobre política exterior. Y afirmó que la gente “no puede culpar a un país por actuar en su propio interés”. 

Continuando con sus polémicas afirmaciones, Clinton prosiguió diciendo que en lugar de criticar, deberíamos cuestionarnos por no ser más efectivos en cómo lidiamos con el nuevo, más agresivo y ambicioso enfoque de China. 

Durante la discusión, Clinton, al mismo tiempo que minimizó los atropellos y abusos del régimen, criticó al presidente Trump y a su administración por tomar medidas activas contra el régimen comunista.

Cuando se le preguntó acerca de cómo debería el próximo presidente manejar la relación con China, su respuesta fue ambigua diciendo que toda relación debe ser reevaluada constantemente, y explicó que, si bien la naturaleza agresiva de las ambiciones de China es muy clara “militar, estratégica, económica e internacionalmente”, Estados Unidos necesita un enfoque claro y coherente hacia China, lo que según sugiere, no se ha visto bajo la administración del presidente Trump.

Más tarde en la discusión, los comentarios de Clinton pasaron de ser ambiguos a ser contradictorios, después de minimizar la amenaza del régimen respecto a sus atropellos en el mundo entero, Clinton reconoció que China ha expandido su influencia, “no solo en Asia sino en África, en el Pacífico Sur, incluso en Europa y ciertamente en América Latina”.

Habló también con halagos hacia del crecimiento chino, tanto interno como externo, y cómo logró construir un modelo competitivo pensado a largo plazo. En este sentido criticó a Estados Unidos por culpar al país comunista por actuar en base a sus propios intereses. Y responsabilizó al presidente Trump por esta tendencia de pensamiento crítico hacia las políticas nacionales e internacionales del régimen chino. 

En contraposición presentó a la dupla demócrata Biden-Harris, como la alternativa correcta para intentar llevar la relación entre ambos países a un rumbo supuestamente más estable y predecible.

Según lo reportado por Breitbart News, Joe Biden también ha minimizado en varias oportunidades el avance del régimen chino como algo preocupante para los Estados Unidos. 

“¿China va a comer nuestro almuerzo? Vamos hombre. Ni siquiera saben cómo lidiar con el hecho de que tienen esta gran división entre el Mar de China y las montañas del Este”, dijo en un evento de campaña de Iowa el año pasado, tal como lo informó el medio citado.

Peter Schweizer, colaborador principal de Breitbart News, reveló los altísimos niveles de corrupción en los vínculos de Biden con China en su libro bestseller, Secret Empires: How the American Political Class Hides Corruption and Enriches Family and Friends (Imperios secretos: Cómo la clase política americana esconde la corrupción y enriquece a la familia y los amigos)

Schweizer explica en sus argumentos que en diciembre de 2013, el entonces vicepresidente Joe Biden viajó a China para reunirse con autoridades del PCCh. El supuesto objetivo del encuentro era enfrentar a las autoridades chinas en defensa de los países vecinos que estaban realizando reclamos de soberanía, respecto a las últimas decisiones unilaterales del régimen de ejercer derechos aéreos sobre el Pacífico Sur y el Mar Meridional. 

Según Schweizer, no volvió con respuestas satisfactorias respecto a la soberanía internacional, pero sí con grandes negocios para su hijo Hunter Biden (quien fue uno de los acompañantes de viaje). Diez días después de su regreso Hunter, quien tenía una pequeña empresa y no poseía capital declarado, ni mucho menos experiencia en finanzas chinas, obtuvo un enorme acuerdo comercial de 1500 millones de dólares por parte del gobierno chino. 

Este fue el primero de los tres acuerdos importantes que hizo el gobierno chino con hijos o colaboradores cercanos al vicepresidente Biden. Todos éstos se detallan en el libro.

Andrés Vacca – BLes.com