Redacción BLesUna petición que circuló entre estudiantes y docentes de la Universidad de Harvard durante la semana pasada, intentó prohibir a los funcionarios de la administración Trump enseñar, hablar o asistir a la institución debido a su conexión con el presidente. La renombrada casa de estudios ha recibido críticas en reiteradas ocasiones por casos de censuras graves contra las ideas conservadoras o tradicionales. 

La Universidad de Harvard nuevamente es foco de críticas por actos de censura. El periodista Charles Gasparino de Fox Business, fue quien publicó sobre la polémica petición que solicitaba que cualquier funcionario de la administración Trump asista, enseñe o hable en Harvard.

Carter Estes, periodista de Fox y estudiante en la Universidad de Harvard, comentó decepcionado en una nota reciente, acerca de su encuentro en Zoom instando a los miembros del Gobierno Estudiantil a rechazar el esfuerzo para restringir que los funcionarios de la administración Trump hablen en Harvard. 

Si bien dijo haberse sentido aliviado por que el gobierno estudiantil finalmente rechazó las restricciones, se expresó preocupado por la existencia de ciertos sectores dentro de la institución que plantean semejantes actos de censura. 

“Una educación sustentada en condiciones de censura no es una verdadera educación. Y aquellos que buscan una educación nunca deben exigir protección de las ideas“. Expresó Estes en una fuerte declaración crítica hacia la Universidad. 

Continuó su descargo diciendo: “Vine a Harvard para aprender. Pero las instituciones de educación superior que permiten restricciones a la información y al diálogo, ya sean impuestas por estudiantes o autoridades, pierden el título de institución educativa a cambio del título de centro de adoctrinamiento”.

En el intento de censura, los autores del petitorio solicitaron prohibir a los funcionarios del presidente Trump dentro del campus, argumentando la prohibición con la excusa de “detener la subversión de los principios democráticos por parte de la administración Trump”, lo cual resulta contradictorio o más bien cínico, teniendo en cuenta que la libertad de expresión es en sí misma un principio democrático por excelencia. 

“Los autores de esta carta buscan cancelar el debate y silenciar la oposición política. Están aterrorizados de que se cuestionen sus visiones del mundo”, sentenció Estes.

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La cultura de la cancelación en las universidades está a flor de piel, la ideología izquierdista penetró en todos los ámbitos y lamentablemente el académico no está excluido. 

El presidente Trump está muy comprometido con la lucha a favor de la libertad de expresión y eso le está costando muchos enemigos en el ámbito educativo, tal como se puede evidenciar. 

Trump firmó el 21 de marzo de 2019 una orden ejecutiva dirigida a las universidades del país instando a que pongan los medios necesarios para garantizar la libertad de expresión, de lo contrario podrían dejar de recibir fondos federales. 

Esta nueva normativa viene motivada por la denuncia de muchos estudiantes universitarios que ven su libertad de expresión coartada en los campus estadounidenses y sus opiniones son consideradas ‘peligrosas’ o ‘dañinas’, especialmente si son de derecha, cristianas o conservadoras. 

Por ejemplo, los estudiantes provida son los que más censura enfrentan en las universidades, explica Kristen Hawkins, presidenta de Students for Life of America a The Daily Signal.

“Incluso cuando las universidades han recibido miles de millones y miles de millones de dólares de los contribuyentes, muchas se han vuelto cada vez más hostiles a la libertad de expresión y a la Primera Enmienda”, declaró el presidente Trump en conferencia de prensa cuando firmó la Orden ejecutiva.

El gobierno otorga actualmente a las universidades más de 30.000 millones de dólares anuales en fondos de investigación.

Andrés Vacca – BLes.com

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