Redacción BLes – Las instalaciones para acoger a los migrantes están por encima de su capacidad y no pueden acoger la avalancha masiva de refugiados. Los agentes de la Patrulla Fronteriza se han visto obligados a liberar a muchos de ellos en Estados Unidos sin el procedimiento adecuado. El número de admitidos ha alcanzado ya los 30.000, según revela un ex alto funcionario fronterizo que trabajó bajo la administración de Trump.

Según el Washington Examiner, el excomisionado interino de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, Mark Morgan, compartió el martes las notas de información privilegiada que confirman que los agentes de la Patrulla Fronteriza han estado liberando directamente a los extranjeros ilegales. Les permiten saltarse a la Agencia de Inmigración y Aduanas, que exige un periodo de custodia prolongado de 20 días.

Nadie es examinado antes de ser liberado. Las autoridades federales cuentan con las organizaciones locales sin fines de lucro y los gobiernos para realizar las pruebas del virus del Partido Comunista Chino (PCCh) o COVID-19, y poner en cuarentena a los individuos que den positivo, añade el informe del Washinton Examiner.

En febrero se informó de que, a menos que el individuo mostrara signos de problemas de salud evidentes, no se exigiría necesariamente la prueba del virus del PCCh a los refugiados detenidos. A principios de marzo se supo que hasta un centenar de migrantes liberados habían dado positivo en la prueba del virus.

El gobierno de Biden pidió en enero que los agentes no rechazaran a los niños no acompañados. Esto fue lo contrario a lo ocurrido 12 meses antes, cuando los agentes federales de la frontera sur despidieron a los que fueron encontrados cruzando ilegalmente la frontera para evitar el hacinamiento de los puestos fronterizos durante la pandemia. Como las instalaciones de acogida de México están llenas, la mayoría de las familias migrantes siguen siendo rechazadas, lo que dio lugar a la avalancha masiva de personas en los últimos dos meses.

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En consecuencia, como los albergues para migrantes están sobrecargados, el ICE se ha convertido en un reto para acomodar las transferencias de la Patrulla Fronteriza. El 28 de marzo, el senador Cruz y su equipo hicieron un recorrido por las instalaciones de Donna en Texas. Confirmaron con imágenes que los niños, incluyendo niñas y niños pequeños, estaban hacinados en el interior del lugar y eran remitidos al Departamento de Salud y Servicios Humanos posteriormente. Según él, el centro de Donna tiene que albergar casi 16 veces su capacidad real de 250 personas.

En una conversación tras una mesa redonda celebrada en el Valle del Río Grande del sur de Texas, Morgan comentó la cifra de unos 30.000 que “no vas a encontrar en ningún sitio porque están bloqueando la información”.

Hace casi dos semanas, varios medios de comunicación informaron que los funcionarios de la Patrulla Fronteriza recibieron una “orden de mordaza” no oficial, que les instruía a aplicar medidas que impidieran que se “filtrara” información de la situación real en la frontera.

Además, al senador Cruz también se le pidió que dejara de filmar cuando intentaba grabar una prueba de las condiciones de Donna el sábado pasado.

Laura Enrione – BLes.com