Analistas consultados por PanAm Post pronostican la infiltración del chavismo en la campaña electoral de Colombia a través de la guerrilla

Nicolás Maduro ordenó la reactivación del tránsito fronterizo con Colombia después de dos años. Si la decisión de cerrarla fue política, la de abrirla parece económica, aunque no lo sea del todo. En realidad, la habilitación de la zona se percibe como una apertura del camino al chavismo para las elecciones parlamentarias y presidenciales en el territorio vecino.

Los pronósticos ante esa posibilidad son catastróficos. Hay motivos para que así pinten, porque el retiro de los contenedores del puente internacional Simón Bolívar que impedían desde febrero de 2019 el paso entre las naciones solo constituye “un asunto cosmético para las relaciones”. Y es que “en el fondo Maduro controla a la frontera a través de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el Ejército de Liberación Nacional y la Guardia Nacional Bolivariana”, aseguró el presidente ejecutivo de la Federación de Ganaderos de Colombia, José Félix Lafaurie, en declaraciones ofrecidas a PanAm Post.

«La frontera es lo que ellos quieren”, afirma el experto. Y si bien, existirían intenciones por parte del régimen de influir, mediante estos grupos armados, en las regionales del 21 de noviembre en Venezuela —tal como ocurrió dos años atrás, cuando la fundación Redes denunció ante la Fiscalía la distribución de panfletos guerrilleros en diez estados venezolanos, para impulsar el “voto asistido” a favor de Maduro— hoy hay más preocupación en el otro lado de la frontera. Allí, en Colombia, estas prácticas irregulares podrían repetirse en los comicios neogranadinos, para renovar el Congreso el 13 de marzo y al titular de la Casa de Nariño, dos meses después, el 29 de mayo.

Procesos cruciales en peligro

Asimismo, existen otros factores que merecen mención, tras esta táctica del chavismo que preocupa en cierta forma al territorio vecino. Sin obstáculos para ir de un país a otro habrá un «mayor riesgo de desplazamiento de dinero y gente que atente contra la campaña democrática en Colombia», apuntó también el consultor político Roberto Salazar, en entrevista con PanAm Post.

Para él es previsible que “ríos de dinero puedan quedar en la campaña con la que más se identifica el chavismo o en los bolsillos de los que están dispuestos a vender el país, con tal de cambiar el modelo de Estado”.

El asunto no es menor. Aún menos cuando además “la apertura tiene mucho que ver con lo que viene pasando en las negociaciones de México. Sin embargo, como no sabe qué se negocia, ni la postura de la dictadura, parece una aventura peligrosa que puede inclinar la balanza de una economía ilegal que fomente el chavismo en la región, sin tomar las precauciones políticas adecuadas”. Y, del mismo modo, ahí estaría en juego “el futuro democrático de Colombia”.

Temores con fundamento

El análisis de Salazar deriva de hechos. La exsenadora Piedad Córdoba pasó recientemente el puente internacional Simón Bolívar en Norte de Santander, procedente de Venezuela. En concreto, subió a una camioneta y de ahí partió al aeropuerto de Cúcuta evadiendo el proceso administrativo migratorio que implica sellar su pasaporte.

Su cruce la delata. La emisora Blu Radio reveló que pretende volver a ocupar una curul en el Senado de la mano del izquierdista Gustavo Petro como candidato a la presidencia. La agenda de esta dupla tiene un respaldo internacional de sectores progresistas que siguen los lineamientos del Foro de Sao Paulo, donde el chavismo es uno de los miembros más activos.

Además, Migración Colombia expulsó a Carlos Pino, esposo de Gloria Inés Flórez, excongresista del Polo Democrático y secretaria del gobierno de la Alcaldía de Gustavo Petro entre el 2014 y 2015, tras la Fiscalía considerarlo colaborador de las FARC con “vínculos con la misión diplomática de Venezuela”.

Incluso, en agosto, el ente deportó al sirio con cédula venezolana Samer Al Hasanieh, por labores de espionaje en los municipios de Madrid, Funza y Mosquera. Todos esos territorios son cercanos al aeropuerto internacional de El Dorado.

A esa larga lista de acercamientos se suma el propio reconocimiento del régimen de Maduro de que tiene infiltrados en la inteligencia y en las Fuerzas Armadas del país vecino.

Autoridades con planes

El panorama justifica el despliegue de más de 9000 efectivos de seguridad del gobierno de Iván Duque en la frontera ante la reapertura. Esto se interpreta como “un mensaje poderoso para restablecer el paso peatonal y comercial por la frontera después que la zona se convirtiera en un cuadrilátero diplomático, donde los perdedores fueron los habitantes”, subrayó el director del Comité Intergremial de Cúcuta, Carlos Luna, en contacto con PanAm Post.

Su lectura del retorno de las actividades es que “la reducción del tránsito por la trocha dejará de financiar a actores que se han enriquecido de manera ilícita con extorsiones”. Se estima que tres agencias aduanales y unas 40 empresas de transporte de carga están en capacidad de activarse de forma inmediata, una vez sea autorizado el inicio de las operaciones aduanales, para intentar recuperar el intercambio comercial que cayó de 1.714.290.776 dólares en 2010 a 222.624.143 en el periodo de enero a julio de 2021, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

Sin embargo, hay que esperar. La última vez que un camión intentó cruzar la frontera entre Colombia y Venezuela terminó en llamas con 14 toneladas de ayuda humanitaria sobre el puente Simón Bolívar, que une a Cúcuta con Táchira. Columnas de humo negro alcanzaron el cielo e impidieron cualquier atisbo de normalidad desde entonces.

Con agenda propia

“La prioridad es revisar el puente que tiene más de 40 años y mantuvo un peso muerto en puntos específicos”, subrayó el director general de Migración Colombia; Juan Francisco Espinosa. De esta forma, después que un equipo técnico avale a la estructura, comenzará la movilidad regulada en la zona, así como el intercambio de bienes. Todos los procedimientos estarán sujeto a los protocolos de bioseguridad, vacunación y autocuidado establecido.

“La meta es no retroceder. Hay que ir con calma para que la reactivación sea responsable y gradual” mientras admite que esta disposición “no requiere acercamiento entre las autoridades” . La escena en el lugar es despejada, según Alertas W, en Twitter.

Espinosa precisa que el levantamiento de contenedores facilitará el comercio binacional con la movilidad de camiones. Sin embargo, sobre la apertura de frontera, que es movilidad humana, no hay noticias del régimen al respecto. Eso no es casualidad. Según Rocío San Miguel, directora de Control Ciudadano, «son muy poderosos los intereses alrededor del cierre».

Un esquema de movilidad

Desde el 02 de junio, Colombia abrió su frontera con Venezuela y el ingreso depende del número final del documento de identificación del viajero. Aquellas cédulas terminadas en número par entran los días pares y los números impar, los días impares.

En el caso del Puesto de Control Migratorio de Paraguachón en La Guajira, el paso de viajeros es desde las 8:00 de la mañana hasta las 4: 00 de la tarde, hora colombiana.

Para los Puestos de Control Migratorio Fluviales de Puerto Carreño e Inírida, el horario de entrada y salida de viajeros es de 6:00 de la mañana a 5: 00 de la tarde, de acuerdo con el horario de navegación permitido. Por su parte, el Puesto de Control Migratorio del Puente Internacional José Antonio Páez, en Arauca, viene trabajando de manera continua de 6:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde.

Mientras que los Puestos de Control Migratorio Terrestres ubicados en Norte de Santander, están funcionando, actualmente, desde las 6:00 de la mañana, en los Puentes Internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, se permite el ingreso de viajeros solo hasta las 3:00 de la tarde y la salida hasta las 5:00 de la tarde.

El paso por el Puesto de Control Migratorio de Puerto Santander, viene funcionando de 6 de la mañana a 4 de la tarde. En el caso de los niños, niñas y adolescentes, su ingreso al país está sujeto al cumplimiento de las medidas por parte del adulto que los acompaña.

Frente a las personas que necesitan hacer tránsito hacia el interior del país o bien, hacia un tercer destino, la autoridad migratoria colombiana aclaró que deberá, no solo cumplir con el sistema de pico y cédula, sino además con todos los requisitos establecidos para su ingreso, entre ellos, tener un tiquete de salida del país, una reserva hotelera o carta de invitación, recursos económicos para su manutención y documentos de viaje válidos y vigentes. Hasta acá hay orden. El resto es cuestión de tiempo.

Gabriela Moreno – Panam Post

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