Redacción BLes– Elizabeth Forlini, colaboró como observadora republicana y ayudó a procesar boletas electorales durante las elecciones presidenciales en Detroit, Michigan. En una entrevista recientemente publicada, relata la cantidad de irregularidades que observó en primera persona, que evidencian un auténtico caso de fraude electoral. Entre ellas destaca la existencia de boletas electorales de militares supuestamente activos con más de 70 años y direcciones falsas. Todas estas boletas fraudulentas fueron votos para el demócrata Joe Biden.

El testimonio de Forlini es uno de los tantos que están presentando los abogados de la campaña Trump para demostrar el fraude sistemático en las últimas elecciones presidenciales de los Estados Unidos. En su relato afirma haber presenciado cuando las autoridades de la ciudad de Detroit decidieron tapar las ventanas del TCF Center, centro de votación donde participó, para evitar que los observadores republicanos puedan ver el interior.

Luego de esperar cinco horas, finalmente le permitieron ingresar y se encontró con una gran cantidad de irregularidades que llamaron su atención. En principio, destacó el desequilibrio partidista en el lugar de votación, aseguró que en el interior no había republicanos y en cambio vio decenas de demócratas que buscaban intimidar su labor.

“No había un republicano en todas las mesas. Ese lugar estaba cargado de odio. Cuando pasábamos, daban la vuelta a los sobres”. Forlini aseguró que los republicanos eran ampliamente superados en número por los demócratas, debido a que decenas de observadores se quedaron esperando fuera del establecimiento porque no les permitían ingresar, debido a una excusa oficial que hacía referencia a que el edificio tenía limitada su capacidad para prevenir la transmisión del virus del PCCh.

En su relato Fiorini dijo que el trato recibido por las autoridades electorales fue pésimo. Lo primero que le dijeron cuando ingresó fue si había “traído binoculares” dado que debería aguardar a 2 metros de distancia de las boletas.

Cuando fue su turno de procesar votos ausentes de miembros militares activos, llamó poderosamente su atención cuando notó fechas de nacimiento que no concordaban con “militares activos”: “1938, 1939, 1940, eran las fechas y todos esos votos eran siempre para Biden”. 

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Según lo declarado, Forlini anotó un nombre y un número de boleta al azar. El votante era un hombre, supuestamente militar activo, de 71 años con una dirección en Detroit cuya boleta tenía matasellos de Ontario, Canadá. El número de la boleta electoral era 4880, el nombre Kathy Leal y la dirección registrada era John R St. 4160, Detroit, Michigan.

Al rastrear esa dirección figura un Centro Médico llamado Karamos. Forlini dijo haber llamado al Centro Médico y le informaron que nunca habían oído hablar del Sr. Leal.

Forlini describió que, todo el tiempo que pasó trabajando en el TCF Center lo hizo bajo un ambiente de intimidación y supresión, que llegó hasta tal punto que en un momento prefirieron retirarse: “Nos estaban acosando tanto que tuvimos que irnos. Si hubiera sabido lo que sé ahora, me hubiera quedado para escribir más números de boletas. Tuvimos que ser escoltados por la policía de Detroit debido a lo hostil que era la multitud”.

Al describir a los trabajadores electorales con los que le tocó lidiar, Forlini aseguró que eran partidistas de extrema izquierda, que intentaban “hacer que Biden fuera elegido a toda costa”.

No es la primera demanda sobre irregularidades con votos militares ausentes durante las últimas elecciones. El condado de Fulton, Georgia, emitió un total de 900 votos militares. A pesar de que los militares suelen tener un perfil conservador y por lo tanto se inclinan a elegir candidatos republicanos, el total de los votos figuran para el candidato demócrata Joe Biden. Más que una curiosidad despierta una nueva y gran sospecha, informó The BL.

Andrés Vacca – BLes.com

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