Redacción BLes– El estado de Georgia recibió una enorme cantidad de demandas que argumentan un fraude electoral organizado y sistemático. Una de ellas, quizá la más relevante, es la que acusa a las autoridades electorales de haber suspendido el conteo en el State Farm Arena para permitir expulsar a los observadores republicanos y luego comenzar nuevamente a contabilizar los votos. Ahora los organizadores del fraude tienen nombre y apellido

Acorde a la reciente investigación publicada por The Gateway Pundit, habrían identificado a por lo menos tres personas que participaron activamente en el histórico fraude en el State Farm Center, donde la noche las autoridades electorales informaron a los observadores republicanos y periodistas que debían retirarse, y a puertas cerradas volcaron miles de votos al candidato demócrata Joe Biden permitiendo que revierta el resultado de las elecciones.

Ralph Jones, fue identificado como uno de los sospechosos en el escándalo que ya se está haciendo conocido como el “escándalo de las maletas” del condado de Fulton en Georgia.

Ralph habría sido el que dirigió el equipo de operativos para llevar a cabo la seguidilla de irregularidades que dieron paso al fraude electoral masivo en la noche de las elecciones en el State Farm Center en Atlanta, Georgia.

Junto con su equipo de colaboradores, Ralph logró sacar a todos los observadores electorales republicanos y periodistas de la sala de escrutinio, a fin de poder desplegar sus maletas llenas de boletas de Joe Biden y pasarlas por la máquina.

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Ralph fue reconocido por los medios locales, como el jefe de registro del condado de Fulton, y señalado como la persona que informó sobre la supuesta tubería de agua rota que se utilizó como argumento para sacar del predio a observadores y periodistas.

“Los funcionarios electorales del condado de Fulton dijeron que están atrasados, posiblemente unas dos horas, en el conteo de las boletas ausentes después de que una tubería estalló cerca de una sala en State Farm Arena donde se estaban llevando a cabo algunas de esas boletas”, se puede leer en la nota que repite las palabras de Jones.

La nota continúa diciendo: ”Según funcionarios electorales, ninguna de las papeletas sufrió daños en el proceso. Tampoco se afectó ningún equipo de votación, dijeron los funcionarios.”

Cuando distintos residentes y autoridades electorales intentaron obtener información sobre la supuesta tubería reventada, no obtuvieron respuesta oficial. Lo máximo que logró un abogado residente de Georgia, Paul J. Dzikowski, fueron un par de mensajes de texto. Más tarde se corroboró que la tubería rota nunca existió, lo más cercano que se encontró fue un inodoro que goteaba.

Las otras dos personas identificadas que habrían actuado con el Sr. Jones, son Ruby Freeman y su hija Shaye Ross, quienes, apenas se retiraron los observadores, se pusieron a trabajar desplegando las maletas ocultas con las papeletas de voto escondidas debajo de la mesa y ocultas a la vista del público.

El recuento de esas boletas cambió de un momento a otro el resultado de las elecciones en Georgia, que justo hasta ese momento el presidente Trump ganaba por más de 40 mil votos.

Andrés Vacca – BLes.com