Redacción BLesEl estado de Florida, gobernado por el republicano Ron DeSantis, anunció que a partir del 16 de septiembre comenzará a emitir multas de hasta 5 mil dólares a empresas, escuelas e incluso agencias gubernamentales que requieran que las personas muestren prueba de tener una vacuna contra el virus del Partido Comunista Chino (PCCh).

DeSantis firmó una orden ejecutiva el viernes 2 de abril para prohibir los pasaportes sanitarios a lo largo del estado de Florida citando el daño que los pasaportes generan en la libertad individual de las personas en su intento de llevar una vida normal. A partir del 16 de septiembre, el estado podrá multar con hasta 5 mil dólares a aquellos que incumplan con la normativa.

“Promesas hechas, promesas cumplidas”, dijo el miércoles el portavoz de DeSantis, Taryn Fenske, haciendo referencia a implementación de la normativa anunciada en abril, según reportó AP News.

La medida ha tenido gran aceptación en los círculos republicanos y entre quienes entienden que la vacunación no puede ser obligatoria sino un hecho de libre elección ciudadana. Pero no todos lo entienden así, sobre todo entre demócratas y liberales, quienes en su mayoría han optado por apoyar la vacunación masiva y obligatoria.

Entre ellos, la comisionada de Agricultura Nikki Fried, la única demócrata electa en todo el estado y candidata que espera desafiar a DeSantis para gobernador el próximo año, criticó el sistema de multas.

La disputa entre la obligatoriedad y la libertad de vacunación afecta a todo el país, y los debates parecen interminables. Todos los estados están tomando acciones en busca de promover sus objetivos. Mientras que el exgobernador Andrew Cuomo de Nueva York lanzó el 1 de abril el primer pasaporte sanitario del país en su estado, Florida fue el primero en prohibirlo.

La orden ejecutiva de DeSantis prohíbe a todas las agencias del gobierno, subsidiarias y comerciantes requerir a la gente un pasaporte sanitario o cualquier documentación similar donde las personas tengan que probar estar vacunados para ingresar a un comercio o realizar un trámite cotidiano.

DeSantis en reiteradas ocasiones enfatizó su voluntad para que todos los floridanos que deseen vacunarse puedan hacerlo, pero reiteró que la vacuna no es obligatoria y que los supuestos pasaportes sanitarios causan daño a la privacidad y la libertad de la gente.

Las decisiones del gobernador de Florida han sido muchas veces criticadas en los medios de comunicación hegemónicos, pero ha logrado ganar mucha popularidad entre los patriotas americanos por su enfoque libertario, similar al del expresidente Trump y por oponerse férreamente al avance de la agenda de izquierda radical.

El asunto de la prohibición de pasaportes de vacunas no es lo único que ha impulsado DeSantis en lo que respecta a las medidas para preservar las libertades en tiempos de pandemia.

El 30 de julio publicó una orden ejecutiva que prohíbe a las escuelas imponer obligaciones de uso de máscara, dejando la opción a la decisión de los padres.

“En Florida, no habrá cierres, no habrá cierre de escuelas, no habrá restricciones ni mandatos en el estado de Florida”, dijo DeSantis cuando anunció la orden en un discurso en el suroeste de Cape Coral.

Andrés Vacca – BLes.com