Florida ha ganado un diputado más para la Cámara de Diputados del 2022, y el enorme avance de los republicanos en el Estado podrían ser la clave para recuperar la mayoría en las elecciones del año que viene.

En el primer año de la administración demócrata que no ha traído más que desiluciones, problemas y razones para ejercer un impeachment sobre el presidente Joe Biden, la reestructuración de distritos que asoma para las elecciones de medio término del año 2022 genera fuertes preocupaciones en el Partido Demócrata, particularmente en el Estado de Florida, en donde podrían terminar perdiendo una histórica cantidad de diputados gracias al ‘gerrymandering‘ del gobernador Ron DeSantis.

Primero, hay que entender como funciona la reestructuración de los distritos en Estados Unidos, un proceso que se llama despectivamente como ‘gerrymandering‘, el cual dará una nueva imagen política para el próximo año electoral.

En los últimos años, los grandes bastiones demócratas, como lo son la ciudad de Nueva York, Los Ángeles y Chicago han sufrido una profunda disminución en su población debido al traslado de grandes flujos migratorios hacia estados o ciudades de carácter republicano en busca de ciudades más pequeñas (e incluso zonas rurales), con el fin de conseguir más seguridad y mejores condiciones económicas. Debido a ese desplazamiento poblacional, los distritos se ven modificados en cuanto a su demografía, su forma es re-dibujada y sus representaciones son ajustadas, generando la redistribución de distritos.

Florida es el Estado que mayor crecimiento poblacional ha tenido gracias al mencionado flujo migratorio, y la hegemonía republicana se convirtió en una gran amenaza para los planes del Partido Demócrata y de Nancy Pelosi, en la Cámara de Diputados, quien teme perder la mayoría en 2022.

De acuerdo al medio ultra-demócrata Político, la principal preocupación de los sectores demócratas es que desde el Partido Republicano utilicen el crecimiento poblacional del corredor I-4, un área geográfica en Florida que se extiende desde Tampa hasta Daytona Beach, para quitarle bancas en la Cámara de Diputados a los demócratas, ya que se especula que ese crecimiento poblacional ha sido en favor de los sectores republicanos.

Sin embargo, el origen de estas preocupaciones, no son nuevas, ya que el año pasado, el Partido Demócrata sufrió una aplastante derrota en el Estado del sur, donde el Partido Republicano se apropió de 78 puestos en la Legislatura estatal, mientras que desde el Partido Demócrata solo consiguieron 42. Una de las pérdidas más preocupantes para el Partido Demócrata el pasado año fue la del condado de Miami-Dade, que generalmente logra obtener una mayoría azul.

Según los medios locales, la ganancia de votos en Florida también se explica por el histórico voto latino en favor del Partido Republicano. Todo parece indicar que el discurso socialista que han adoptado los demócratas en los últimos años atrajo una buena cantidad de voto joven, pero enajenó a una mayor cantidad de votantes latinos.

El Partido Demócrata de Florida, además está completamente dividido. Un claro ejemplo de esto son las declaraciones de la legisladora de Orlando, Anna Eskamani, quien había sido electa en 2018 y reelecta en 2020, recriminando a los líderes demócratas la falta de apoyo a algunas de sus propuestas, como la de establecer un salario mínimo en el Estado. A pesar de que esta propuesta la ayudó a ser electa, la dirigencia del Partido no le dejó ni presentar el proyecto ya que no tendría el apoyo en la Legislatura y sería una derrota.

State Rep. Anna Eskamani discusses voter accessibility, money in politics, unemployment | 90.7 WMFE
La representante estatal por el Estado de Florida Anna Eskamani, quien recriminó falta de apoyo de los líderes demócratas referenciandolo como una de las causas de la derrota.
Ya en el presente año y con miras a las elecciones legislativas del año siguiente, un importante sector del Partido Demócrata confían en que con su estrategia basada en políticas de izquierda, podrán recuperar el terreno perdido en 2020. Sin embargo, la gente sabe que no cumplirán con estas medidas y esto puede perjudicarlos seriamente.

La principal batalla en Florida se dará en el sur del Estado, principalmente en el condado de Miami-Dade, un estandarte para el voto latino, en el cual el Partido Republicano consiguió la mayoría de votantes registrados por cuarto mes consecutivo el pasado mes de mayo del presente año.

Los demócratas buscarán desplazar a los diputados republicanos Carlos Giménez y María Elvira Salazar mediante propuestas enfocadas a temáticas relacionadas con el cambio climático, las políticas LGBT y otras políticas progresistas que en los últimos años poco resultado han arrojado en el estado sureño.

Mientras tanto, los republicanos buscan ganar terreno y obtener una importante mayoría de diputados provenientes de Florida en el Congreso nacional, que podrían ser clave para que el partido de Donald Trump recupere la mayoría en la Cámara Baja, el principal objetivo para enfrentar al fracasado gobierno de Biden.

Fuente: Derechadiario.com.ar