Redacción BLes– La administración del presidente Donald Trump emitió nuevas reglas el miércoles para restringir las visas a funcionarios y miembros del Partido Comunista Chino (PCCh) involucrados en actividades coercitivas en el extranjero.

La medida, anunciada el 4 de diciembre, afecta a los funcionarios chinos y del PCCh, o personas activas en las actividades del Departamento de Trabajo del Frente Unido que se han involucrado en el “uso o amenaza de violencia física, robo y divulgación de información privada, espionaje, sabotaje o interferencia maliciosa en asuntos políticos domésticos, libertad académica, privacidad personal o actividad comercial”.

El Frente Unido es el órgano del PCCh encargado de “cooptar y neutralizar las amenazas al gobierno del Partido y difundir su influencia y propaganda en el extranjero”, según describió el secretario de Estado, Mike Pompeo, a fines de octubre.

En esta nueva restricción, Pompeo añadió que “estas actividades malignas están destinadas a cooptar y coaccionar a los líderes subnacionales, las comunidades chinas en el extranjero, el mundo académico y otros grupos de la sociedad civil tanto en los Estados Unidos como en otros países en apoyo de las narrativas autoritarias y las preferencias políticas del PCCh”.

“El PCCh ha buscado durante mucho tiempo difundir la ideología marxista-leninista y ejercer su influencia en todo el mundo. El Departamento de Trabajo del Frente Unido del PCCh financia y apoya a organizaciones extranjeras para difundir propaganda y coaccionar y acosar a quienes se oponen a las políticas de Beijing”, explicó el secretario de Estado a través de un comunicado.

Describió que el Frente Unido intimida con frecuencia a los miembros del mundo académico, las empresas, los grupos de la sociedad civil y las comunidades de la diáspora china, incluidos los miembros de las minorías étnicas y religiosas que denuncian los “horribles abusos contra los derechos humanos que tienen lugar en Xinjiang, el Tíbet y otras partes de China”.

Señaló que las tácticas coercitivas del Frente Unido apuntan a individuos que se consideran que trabajan en contra de los intereses del PCCh. Las mismas incluyen la divulgación de detalles personales (“doxing”) de sus objetivos e incluso de los miembros de su familia en línea como medio de intimidación política.

“Estados Unidos pide a la República Popular China que ponga fin a su uso de tácticas de coerción e intimidación para reprimir la libertad de expresión”, apuntó Pompeo.

Le recomendamos:

Contra la influencia “maligna” del PCCh

La nueva medida se suma a otras que restringen el ingreso de miembros del PCCh o personas afines a los Estados Unidos.

El 28 de octubre de este año la Administración Trump catalogó como misión extranjera a la Asociación Nacional para la Unificación Pacífica de China (NACPU, por sus siglas en inglés), una organización de propaganda vinculada al régimen comunista chino que opera en Estados Unidos. Bajo este nuevo rótulo, ahora debe registrar su lista de personal, propiedades y demás requisitos tal como si fuera una entidad diplomática en suelo americano. 

La NACPU es una organización controlada por el mencionado Frente Unido que estaba siendo utilizada por el Frente Unido para “avanzar en la propaganda y la influencia maligna de la RPC [República Popular China]”.

Además, Pompeo anunció que la Administración Trump rescindió un acuerdo de 2011 con Beijing que permitió el establecimiento de un foro de colaboración entre los gobernadores de ambas naciones.

Durante sus casi cuatro años de mandato, la Administración Trump ha expuesto en varias ocasiones a agentes y organizaciones de propaganda del régimen comunista chino que operan de forma enmascarada en territorio estadounidense.

Entre otras medidas, la Administración Trump cerró el consulado chino en Houston por estar involucrado en una operación de robo de propiedad intelectual de compañías energéticas americanas y la justicia estadounidense procesó a dos ciudadanos chinos que trabajaban para el Departamento de Seguridad de Guangdong por conspirar para robar secretos comerciales, entre otros crímenes federales.

Cierre de los Institutos Confucio

Asimismo, el Congreso de Estados Unidos sancionó en 2019 la Ley de Autorización de la Defensa Nacional, la cual prohíbe a las instituciones académicas recibir fondos del Departamento de Defensa para programas de idiomas si mantienen sus vínculos con los controvertidos Institutos Confucio (IC).

Los IC son centros de estudio que se asocian a universidades alrededor del mundo con la máscara de promover el idioma chino y la cultura china, sin embargo han sido catalogados como una herramienta de “poder blando” para mejorar la imagen del PCCh en el extranjero.

De hecho, han sido descritos por el gobierno estadounidense como “una entidad que promueve la campaña mundial de propaganda e influencia maligna de Beijing en los campus y aulas de los Estados Unidos”.

Es por eso que Pompeo ha manifestado su deseo de que los 75 IC que operan en Estados Unidos sean cerrados antes de fin de año.

Miguel Díaz – BLes.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.