Redacción BLes– La Universidad de Northwestern de EE. UU. recibió 340 millones de dólares de la  Fundación de Qatar, una entidad vinculada al terrorismo, y los asignó a su escuela de periodismo, una de las más importantes del país. 

El Departamento de Educación investiga si Northwestern informó correctamente las donaciones que recibe desde el 2012 a través de la entidad sin fines de lucro ya citada, de acuerdo con un artículo en The Washington Free Beacon del 28 de julio. 

Las universidades están obligadas a informar sobre las donaciones extranjeras de más de 250.000 dólares, pero las universidades rara vez cumplen con la norma. Solo Qatar ha donado a las universidades estadounidenses durante el mismo período, 1.500 millones de dólares. 

Es notoria la influencia que diversos gobiernos extranjeros ejercen a través de los centros educativos, principalmente las universidades, a fin de fortalecer sus propias políticas y sistemas manipulando la opinión pública, tanto en el campo académico como entre los jóvenes estudiantes. 

“La operación de influencia extranjera [de Qatar] está moldeando la opinión pública para erosionar las ideas estadounidenses”, dijo Alex Van Ness, analista de investigación del Proyecto Clarión, al Washington Free Beacon.

“Está enturbiando las aguas en cuestiones relacionadas con la seguridad nacional, y con respecto a las relaciones con nuestros aliados, y lo están haciendo gobiernos y entidades que no tienen cosas como la libertad de expresión y que generalmente son antagónicos a Estados Unidos y al gobierno estadounidense”, agregó Van Ness.

Por su parte, el Proyecto Clarión, una organización sin fines de lucro dedicada a reducir la amenaza de los grupos extremistas en Estados Unidos, informa que el gobierno de Qatar invierte millones de dólares en lobistas, en grupos de reflexión y en universidades estadounidenses, para influir en la opinión pública de Estados Unidos a favor de sus puntos de vista políticos.

Un ejemplo de las inversiones para influir en la opinión pública es el pago de 1.4 millones de dólares del gobierno qatarí a Justin Martin, un profesor asociado que escribió sobre “El uso de los medios de comunicación en Oriente Medio”, en el que minimizó los ataques del 11-S y aplaudió el BDS en su perfil público de Twitter.

El Movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) es una campaña global que trata de incrementar la presión económica y política en contra de Israel. 

Las relaciones de Northwestern con los grupos vinculados al terrorismo se iniciaron en el  2008, a través del medio catarí Al Jazeera de propiedad del gobierno, y acusado de promover y ayudar a los grupos Al Qaeda, Hamas, la Hermandad Musulmana, y al régimen iraní, además de glorificar a Osama bin Laden y a otros líderes terroristas, sostiene el Proyecto Clarión. 

Esta relación llevó a Northwestern a establecer la Universidad Northwestern en Qatar, una rama de la escuela de periodismo de élite en Doh, la capital.

Qatar es un país reconocido por  financiar el terrorismo y como uno de los principales violadores de los derechos humanos del mundo.

Debido a que es propiedad del gobierno de Qatar, Al Jazeera está obligado a registrarse como agente extranjero. Sin embargo, no lo ha hecho.

Otro caso de influencia extranjera en los medios académicos estadounidenses son los Institutos Confucio, acogidos por más de 100 universidades de EE.UU. Estas instituciones imparten un programa emanado del Partido Comunista de China (PCCh) para adoctrinar a los estudiantes universitarios del país.

Jose Hermosa -BLes.com