Redacción BLesEn una de las numerosas negociaciones de Hunter Biden, el hijo del candidato demócrata presidencial, Joe Biden, con empresas vinculadas con el Partido Comunista de China (PCCh), pidió 10 millones de dólares a su socio chino, Ye Jianming.

Ye era el presidente del consorcio eléctrico CEFC Chinese Energy Co., el cuarto en importancia en China, que se había asociado a Hunter Biden en la empresa SinoHawk Holdings, según mensaje del 2017 citado por Fox News el 16 de diciembre. 

Biden continuó informando a Ye, diciendo que había “concluido el establecimiento de SinoHawk Holdings”, la empresa conjunta de Biden con CEFC, y que esperaba “con interés” presentarle a su socio Tony Bobulinski, quien “actuaría como el CEO”.

“Es un amigo muy cercano de James Gilliar y de la familia Biden y se unió a nuestro equipo para centrarse en la ejecución de las cosas como socio”, escribió Biden. “Ha invertido capital en todo el mundo para algunas de las familias más ricas del mundo”.

Tony Bobulinski es un ex socio comercial de Hunter Biden, quien dijo poseer información que puede confirmar detalles sobre sus polémicos negocios en el extranjero.

“Me di cuenta de que los chinos no estaban realmente enfocados en un (retorno de la inversión) financiera”, dijo Bobulinski. 

“Estaban viendo esto como una inversión política o de influencia. Una vez que me di cuenta de que Hunter quería usar la empresa como su alcancía personal simplemente sacando dinero de ella tan pronto como venía de los chinos, tomé medidas para evitar que eso sucediera”, declaró Bobulinski según Fox News. 

“He oído decir al vicepresidente Biden que nunca habló con Hunter sobre su negocio. He visto de primera mano que eso no es cierto, porque no era solo asunto de Hunter,” remarcó Bobulinski.

Los negocios de Hunter que han sido considerados al menos sospechosos, fueron iniciados mientras Joe era vicepresidente de los EE. UU. e involucran a varios miembros de su familia.

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Las alusiones a los negocios con la empresa CEFC también se encuentran en los miles de correos que The New York Post reveló a mediados de octubre, sobre la corrupción que envolvía tanto a Joe Biden como a su hijo Hunter.

Esa información se halló en un computador portátil que Hunter dejó olvidado en un taller de Delaware, entregado después al FBI por el dueño del taller en diciembre de 2019. También dio una copia al abogado Rudy Giuliani, quien a su vez la hizo llegar a The New York Post. 

En cuanto se publicó la noticia los medios y las grandes redes sociales como Facebook y Twitter la censuraron con fiereza, pero ahora, después de las elecciones algunos medios vuelven a difundirla.

Quizás este último hecho obedezca a las citaciones que la Oficina del Fiscal Federal en Delaware le envió a Hunter, al parecer relacionado con ingresos recibidos del extranjero y que podrían incluir lavado de activos. 

Los hechos de corrupción son de tal envergadura que el presidente Donald Trump evalúa designar a un abogado especial para este caso. 

Como informó el Washington Examiner, Trump consultó con el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone, y otros funcionarios sobre esta posibilidad. 

José Hermosa – BLes.com