A pesar de haber sido ridiculizado y censurado por revelar un complot para espiar al Presidente, este domingo el gobierno federal confirmó la información que Allan dos Santos reveló hace 8 meses.

Hace unos 8 meses el periodista Allan dos Santos, del diario derechista Terça Livre, denunció un esquema de espionaje contra el presidente Jair Bolsonaro. El periodista advirtió que se instalaron escuchas telefónicas en Brasilia para interceptar las conversaciones del Presidente.

Este domingo, luego de meses de un total silencio en los grandes medios de comunicación sobre este tema, finalmente el caso salió a la luz en los principales noticieros del país

Según la revista Veja, el servicio de inteligencia del Gobierno Federal emitió una alerta al Palacio del Planalto y a los ministros del presidente Bolsonaro sobre la identificación de valijas con tecnología de escuchas en la Explanada. Además, se identificaron fundas que simulan torres de telefonía móvil y permiten recibir la señal que emite el dispositivo.

Es fundamental aclarar que el colega Allan dos Santos fue ridiculizado e incluso llamado “lunático” por políticos opositores cuando expuso la existencia de un complot para espiar al Presidente. 

Según el informe del periodista, la empresa Rohde & Schwarz fue contratada por Igor Tobias, empleado del Tribunal Superior Electoral (TSE), para realizar un barrido en Brasilia.

Como resultado, se descubrieron que había tres lugares que estaban interceptando escuchas de los edificios gubernamentales: las embajadas de Corea del Norte y China y en el domicilio de Antônio Carlos de Almeida Castro, más conocido como “Kakay“, abogado de Lula y del Partido de los Trabajadores.

Según el periodista, en ese entonces el TSE no le comunicó al gobierno federal este descubrimiento por orden de los jueces de la Corte Suprema Alexandre de Moraes Luis Roberto Barroso, quienes habrían estado conspirando con el ex presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Maia (DEM-RJ) y el ex presidente del Senado, Davi Alcolumbre (DEM-AP) para espiar a Bolsonaro.

Allan dos Santos asegura que el plan de estos conspiradores es lograr la inhabilitación de Bolsonaro para las elecciones de 2022, y que con estas escuchas están viendo si encuentran alguna declaración privada del mandatario que pueda ser usada como prueba en su contra.

Actualmente los jueces izquierdistas de la Suprema Corte están llevando a cabo una investigación inconstitucional sobre una presunta coordinación entre Bolsonaro y distintas figuras mediáticas y periodísticas para lanzar “noticias falsas” y “actos antidemocráticos” contra el máximo tribunal.

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Recibí información de que había una reunión en QL-4 con BarrosoDavi AlcolumbreRodrigo Maiaun juez del Tribunal Superior de Justicia (STJ) y un juez el Tribunal de Cuentas (TCU) que planeaban hacer algo contra el Presidente y sus partidarios“, explicó Allan dos Santos en una entrevista en la radio Jovem Pan en aquel momento. 

Como quería verificar esta información, una fuente mía en Brasilia consiguió este informe de la empresa Rohde & Schwarz. Pregunté si alguien del TSE había informado al presidente de la República este descubrimiento“, explicó. “La información que recibí fue que no: nadie le había dicho nada, lo que confirmó toda la información que ya había recibido sobre la colusión“.

Esta verdad que reveló el director de Terça Livre le valió incluso una suspensión en YouTube, que ni siquiera pudo ser levantada luego de que una corte brasileña determinara que aquella censura era ilegal.

Tras las acusaciones, el diputado federal Filipe Barros (PSL-PR) presentó una solicitud a la Procuraduría General de la República (PGR) y al Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) pidiendo que se investigue el caso, y que se determine no sólo quién exactamente estaba espiando al Presidente si no quién dio la orden que la TSE no le informe al gobierno federal lo acontecido. El proceso está actualmente en la PGR.

Por Guilherme Ramos – La Derecha Diario