En la nueva Constitución que está diagramando Bukele, donde busca extender los mandatos presidenciales, no habrá reformas sociales de tendencia progresista.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, recibió el miércoles pasado el proyecto de reforma constitucional, elaborado bajo el liderazgo del vicepresidente, Félix Ulloa. Entre otras cosas, la propuesta amplía el mandato presidencial de cinco a seis años -a partir de 2027- pero instaura la posibilidad de revocarlo desde la sociedad civil con un referéndum.

El proyecto gubernamental propone la modificación de 215 de los 274 artículos de la Constitución, entre reformas puntuales, nuevo contenido y mejora en la redacción.

La oposición promovió una noticia falsa de que la reforma incluiría la legalización del aborto, del matrimonio igualitario y la eutanasia, como herramienta para convencer a la sociedad de no apoyarla.

Bukele respondió de manera contundente, desmintiendo la noticia: “He decidido, para que no quede ninguna duda, no proponer ningún tipo de reforma a ningún artículo que tenga que ver con el derecho a la vida (desde el momento de la concepción), con el matrimonio (manteniendo únicamente el diseño original, un hombre y una mujer), o con la eutanasia”, precisó el viernes el mandatario en sus redes sociales.

“La oposición le tiene tanto miedo a una reforma constitucional que desmonte el sistema de privilegios del que siempre han gozado, que se han encargado de esparcir rumores y una campaña sucia de que la intención es ‘aprobar el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la eutanasia’”, aseguró.

“Nada más alejado de la realidad. Ustedes me conocen desde hace muchos años y saben que no propondría ninguna de esas cosas, por más presiones internacionales que tenga”, concluyó.

En El Salvador, el artículo 133 del Código Penal establece una pena de 2 a 8 años de cárcel por aborto. Sin embargo fiscales y jueces tipifican los casos de aborto o incluso la pérdida de un bebé como “homicidio agravado”, un delito penado con 30 a 50 años de prisión.

Bukele no tendría problemas en aprobar la nueva Constitución, ya que desde que su partido Nuevas Ideas obtuvo el 67% de los votos, tiene la mayoría absoluta propia (dos tercios) en la Asamblea Legislativa.

Fuente: La Derecha Diario

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