El candidato presidencial de la izquierda, Daniel Jadue, busca la presidencia en Chile prometiendo un “estado plurinacional”

En los planes de Daniel Jadue no estaba ser el candidato presidencial del Partido Comunista en Chile para los comicios de noviembre. Eso confiesa. Dice que le “llegó”, pero tampoco se siente como un “elegido”. Sin embargo, está en la carrera dispuesto a ganar con el desgastado discurso de la izquierda y apelando a su origen palestino para conmover con la defensa del conflicto de la Franja Gaza.

No fuma, no toma, ni pisa casinos. Tampoco cree en el matrimonio. Lo tacha como una “institución patriarcal que dice que la mujer tiene que trabajar toda la vida gratis, para un hombre que la maltrata”. Por eso, si gana, el país no tendrá primera dama.

Se hace llamar feminista, despreocupado por “la facha”. Trata —asegura— de eliminar “esas complejidades de la vida. No gasto casi nada de plata, solo en libros y en música». Acumula 6500 libros en su biblioteca y otros 1500 están guardados en cajas todavía. De ellos, solo ha leído la mitad.

Siempre toma café endulzado con miel y cardamomo. Su padre se fue de la casa cuando tenía tres años. “Débil y cuestionado”, así define el vínculo con su padre que está en desacuerdo con su tendencia política que promete acabar con los «abusos y desigualdad».

Abierto con intereses

Jadue explaya sus pretensiones. Afirma que “el neoliberalismo es la libertad económica sin consideraciones éticas, ni morales”, declaró en una entrevista que ofreció en The Clinic.

En ese punto está la encrucijada de su propuesta, porque su postura es que “el Estado en Chile opera como un instrumento de dominación de clases y en más de 25 oportunidades en la historia, cuando se acercan los cambios por parte de las masas populares siempre ha tenido la misma respuesta: la masacre, la privación y la violación de los Derechos Humanos. El problema es que hay que entender que el Estado es un instrumento de dominación de clases y hay que trabajar para reformarlo”.

Nada lo saca de ahí. Lo repite una y otra vez con fuerza. Él está dispuesto, pero depende de los votos y de si los electores le compran que para construir un “Estado plurinacional, donde los Derechos Humanos tengan una vigencia universal y que sea feminista hay que sacar cualquier homenaje o monumento a los genocidas y comenzar a construir una nueva identidad”.

Preparado para competir

Daniel Jadue se prepara para la competencia con artillería pesada. El cineasta y productor cinematográfico Hernán Caffiero, ganador del Emmy en 2018 por su trabajo en “Una historia necesaria”, será el director general de su campaña audiovisual que se divulgará en la franja televisiva autorizada para promover su candidatura.

La estrategia ya está definida. Las piezas a difundir serán de tres minutos diarios enfocadas “no en un partido político, sino sobre un gobierno popular” con una “lógica masiva, popular, donde destacará la ética del pueblo en la obtención de esta posibilidad de cambiar y enterrar la Constitución de Pinochet”, revela El Desconcierto.

Y desde ya el discurso que ordena la secretaría ejecutiva de la campaña es la necesidad de ampliar horizontes hacia los independientes y hacia sectores de electores nuevos, como los que votaron por la Lista del Pueblo. De hecho, la idea es convocar a quienes no se sienten llamados por el PC mismo como un partido tradicional, pero sí por la figura de Jadue. Buscarían, así, no solo tener un respaldo ciudadano más transversal, sino en particular contrarrestar ese voto «anticomunista».

Objetivos listos

La meta es romper el techo que tiene el PC en la política chilena a contar de 1990. Ese techo es del 5% de los votos y cuando mucho puede llegar al 7 u 8 % en la primera vuelta del 21 de noviembre insistiendo con Jadue como candidato presidencial si gana las primarias del 18 de julio donde se medirá con otro izquierdista, el diputado Gabriel Boric, del Frente Amplio.

Para su equipo, el alcalde fichó a expertos de los gobiernos de centroizquierda, como el economista Gonzalo Martner, que formó parte del gobierno de Ricardo Lagos y fue presidente del Partido Socialista en 2005.

Ahora bien, “el Partido Comunista cuenta con una segunda herramienta para jugar este partido: maneja el joystick de la violencia. El buen performance de Jadue en las encuestas parece una buena razón para no activarla ahora. Pero mañana puede ser distinto”, pronostica el Consejo Asesor de Libertad y Desarrollo.

Se basa en que “el temor de la izquierda no comunista es que Daniel Jadue pueda perder en una segunda vuelta prevista para el 19 de diciembre contra un candidato moderado de la derecha y comenzar a pagar el costo de haber seguido las aguas del PC y el Frente Amplio, bailando la música que ellos tocan desde hace rato”.

El origen como palanca

Para conquistar a la izquierda y a los descontentos Jadue gatilla su discurso hacia el tema de Gaza. Allí apela a su origen palestino, una comunidad a la que pertenece al descender de árabes.

Sus diputados en el Congreso con una Keffiyeh (bufanda palestina) a cuestas ingresaron el proyecto que impide la importación de productos provenientes de “territorios ocupados ilegalmente por el Estado de Israel en Palestina”.

Al respecto, el American Jewish Committee emitió un tuit donde consideran la iniciativa busca “boicotear a Israel” y que representa “un peligro para la comunidad judía local”.

Eso no es todo. También presentaron un proyecto para establecer la pérdida de la nacionalidad chilena, el prestar servicio militar en un Estado extranjero y detrás de ese proyecto está una tesis de Daniel Jadue completamente antisemita que, en el fondo, pretende estigmatizar con una doble lealtad a los judíos chilenos.

Sin embargo, “quienes tienen doble lealtad son Daniel Jadue y los miembros de la comunidad palestina, que parece que están hoy en día dedicados a traer el conflicto de Medio Oriente a Chile y no a animar la convivencia”, analiza El Librero.

“Daniel Jadue empezó a explotar estos estereotipos nazis, con distintos tipos de discursos buscando, de alguna manera, instalar ideas que generaran odio hacía los judíos”.

Dentro de la propia comunidad palestina local cuestionan a Jadue, porque la su “actitud un poco arrogante demuestra que él no es capaz de construir las mayorías, que ve todavía el mundo en blanco y negro, en la lógica de la Guerra Fría”, aseguró su exaliado palestino, Fuad Chahin.

Si es así, la diplomacia chilena cambiará. Más, cuando la embajada de Chile permanece en Tel Aviv auspiciando una “solución de dos Estados, un Estado Israelí y un Estado Palestino, que sean autónomos, libres, independientes y democráticos y que tengan fronteras acordadas, legítimas y seguras”. Jaude ignora estos argumentos. Por el contrario, el precandidato comunista insiste en que “Israel se ha acostumbrado a abusar».

El diálogo como bandera

Según el último sondeo Plaza Pública de la encuestadora Cadem, Jadue cuenta con el 20 % de las preferencias, seguido del precandidato del partido Unión Demócrata Independiente, Joaquín Lavín (con el 16 %); así como por la presidenta del Senado, Yasna Provoste (con el 13 %), quien aún no ha presentado una candidatura.

Al margen de ese resultado, este edil del barrio popular Recoleta —que ganó en las megaelecciones del 15 y 16 de mayo la reelección con un 64 % de apoyo— arroja el anzuelo del diálogo para bajar su radicalidad con dosis de aparente flexibilidad.

Quizá por ello hasta se declara partidario de la legalización de todas las drogas, no solo de la cannabis porque cree que “la batalla se equivoca cuando se pretende construir una guerra donde no la hay: el problema de la adicción es un problema médico y no policial. Y al tratarlo como policial, se genera el mercado negro, las bandas de traficantes, la disputa territorial”.

Así desmerita el trabajo de la Policía de Investigaciones cuando anunció hace unas semanas que la incautación aumentó 218 % este año. Además de ello, el organismo anunció que los carteles Sinaloa y el denominado Jalisco Nueva Generación están en el país.

Tapando el sol

Lo crucial es que el intento de desparpajo de Jadue no cubre las complicaciones judiciales que enfrenta por la investigación de la millonaria licitación adjudicada a la empresa de luminarias Itelecom por 13.897.000 dólares equivalentes a 10000 millones de pesos chilenos y la averiguación del Ministerio Público por las obras de mejoramiento y reconstrucción del Liceo Municipal Valentín Letelier, por casi 1.389.700 dólares —mil millones de pesos— otorgados por el Gobierno Regional, causa en la que el Consejo de Defensa del Estado (CDE) actúa como querellante.

Su entidad ya fue allanada por la Fiscalía. Del último expediente se aduce que los trabajos de construcción fueron contratados en 2016 en forma directa por la Municipalidad de Recoleta a la empresa Rosachi Ltda. representada por el querellado César Salazar Salamanca.

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Según la querella, la empresa presentó una serie de documentos que resultaron ser falsos y “los nuevos antecedentes que constan en la carpeta investigativa dan cuenta de una serie de maniobras realizadas por funcionarios municipales”, entre los que se cuenta la actual administradora municipal Gianinna Repetti Lara, mano derecha de Jadue.

El CDE señala, que los funcionarios querellados, que actuaron como intermediarios entre la empresa constructora y la Municipalidad de Recoleta, en acuerdo con particulares también querellados, “realizan de común acuerdo una serie de actuaciones a fin de instalar una máquina defraudatoria para obtener o hacerse de parte de los recursos públicos destinados para la correcta ejecución del proyecto previamente indicado”.

Jadue tiene ese escollo y le tocará torearlo para avanzar en la campaña, más cuando sostiene que todavía no se ve fuera de la política porque le quedan “algunos buenos años”.

Gabriela Moreno – Panampost.com