La dictadura cubana publica a diario el déficit energético en comparación con la demanda, tras décadas de negligencia y la dependencia a los combustibles. Ni siquiera el reciente envío de barriles de Rusia pudo ayudar a mermar la crisis

En Cuba los apagones continúan y la dictadura no se hace responsable. El régimen castrista sigue culpando de las carencias a las sanciones impuestas por Estados Unidos, a la alta demanda de los cubanos en época de calor y dados los últimos acontecimientos mundiales, ahora suma como excusa los altos precios de los combustibles. Pero no se hace mención a la falta de inversión en el sistema eléctrico del país durante décadas, aún dependiente de la quema de derivados del petróleo.

En los últimos días, desde el Ministerio de Energía y Minas admitieron que no habrá suficiente capacidad para satisfacer la demanda eléctrica de la isla. A dichos agravantes se suma un supuesto incendio «de grandes proporciones» ocurrido el 8 de julio en una termoeléctrica ubicada en la provincia de Holguín. Repararla tardará más de un año. Así que, según palabras del ministro Liván Arronte Cruz, la solución a la crisis energética no tiene solución inmediata y será «costosa».

“Las reservas operativas que tenemos en el sistema eléctrico son insuficientes para cubrir la demanda, por lo que los efectos en el servicio son inevitables”, dijo en una transmisión televisada.

Tal es la gravedad de los apagones que desde la cuenta oficial del organismo publican a diario la potencia eléctrica disponible. Los números, simplemente, no cubren la necesidad energética de la isla, mientras que el régimen sigue hablando de salir adelante, afianzando un comunismo que solo provoca miseria.

Días oscuros

En paralelo a las afirmaciones del castrismo respecto a incendios, alta demanda y elevados precios de combustibles, continúan las denuncias sobre las condiciones infrahumanas que atraviesan los cubanos ante la imposibilidad de cocinar, de comunicarse y en general, de vivir producto de los apagones. En este sentido, el portal Cubanos Por el Mundo difundió videos de niños durmiendo en las puertas de sus casas por el calor, mientras el padre usa como abanico un trozo de cartón.

Ni siquiera el envío de unos 700.000 barriles de fueloil de Rusia es suficiente para ayudar a mermar los apagones en Cuba, los cuales días atrás provocaron varias protestas posteriormente reprimidas por el régimen en su temor de que se repitiera la oleada de reclamos que tambaleó el poder de Miguel Díaz-Canel en julio de 2021.

Represión y omisión es lo que caracteriza a la dictadura ante este tipo de eventualidades, porque si bien los apagones en Cuba eran frecuentes, estos vienen empeorando. Por eso, para mitigar las críticas, el sindicato nacional de Trabajadores de Energía y Minas otorgó un reconocimiento a personal de la Empresa Eléctrica de Cienfuegos, una de las que integran el Sistema Electroenergético Nacional (SEN).

Es todo un aparato propagandístico para ocultar la ineficiencia del castrismo, hoy dirigido por Díaz-Canel.

En tanto los ciudadanos cubanos padecen la negligencia y abandono del castrismo, es poco lo que ha trascendido en redes sociales continuamente saboteadas, ya que el servicio de internet es controlado por el Estado. Una búsqueda da cuenta de videos difundidos a mediados de julio por protestas en distintas localidades. Por otro lado, están las imágenes de niños durmiendo en las entradas de sus casas. Pero más allá de eso, no es mucho el contenido gráfico disponible.

Un reporte de CNN desde La Habana menciona a personas que esperan hasta ocho días en filas para cargar gasolina en sus vehículos, ya que el diésel también escasea. Esto conlleva a que el transporte público desaparezca. «Si te vas, otra persona te quita el puesto y tienes que volver al principio y empezar de nuevo», declaró uno de los entrevistados.

Oriana Rivas – panampost.com

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