Redacción BLes– El lunes 31 de agosto pasado, el presidente Trump fue entrevistado por Laura Ingraham de Fox News y dijo que no quería que sus seguidores confronten a los manifestantes de izquierda, quienes están causando disturbios, saqueos, violencia, e incluso muertes en diferentes ciudades de Norteamérica.

La Sra. Ingraham realizó un repaso de los recientes incidentes en la ciudad de Portland, que después de casi 100 días de disturbios y violencia, el alcalde rechazó la ayuda del presidente y dijo que solo empeoraría las cosas. El sábado siguiente, un miembro de Antifa mató a un miembro del grupo “Oración Patriota” (Patriot Prayer), una de las organizaciones que fueron a la ciudad de Portland a manifestarse en contra de la violencia de grupos de izquierda, y a mostrar su apoyo por la relección del presidente Trump.

Sin embargo, comentó Laura, ayer domingo el alcalde Ted Wheeler y Joe Biden intentaron culpar al presidente Trump de fomentar la violencia.

Trump dijo: “Les he ofrecido a enviar la Guardia Nacional. Les he ofrecido a enviar a quien ellos quieran. Podría lidiar con eso en 45 minutos y se terminaría. Y creo que la gente de Portland y la gente de Oregón, sé que es un estado liberal, considerado liberal, están cansados de eso. Están cansados de tener que vivir con esta maldición.”

Cando la presentadora le preguntó, pero “¿usted quiere que sus seguidores confronten a los manifestantes de izquierda o prefiere dejarlo en manos de las fuerzas policiales?”

El presidente dijo que “no, no quiero eso. Quiero dejarlo en manos de las fuerzas policiales.”

“Pero mis seguidores son gente maravillosa, trabajadora y tremenda”, dijo Trump, “y encienden el televisor y miran un Portland o miran un Kenosha antes de que yo me involucrara y lo detuviera, o miran a Chicago, donde 78 personas fueron baleadas el fin de semana pasado y numerosas personas murieron, o miran a Nueva York, donde la violencia ha subido como, ¿qué? 150%… Están mirando todo esto, y no pueden creerlo.”

La relación del presidente Trump con los diferentes líderes demócratas no ha sido fácil. Debido a que Trump es políticamente incorrecto, ha criticado pública y duramente a estos líderes que no pueden mantener la ley el orden en sus ciudades.

Tal fue el caso de del gobernador demócrata Tony Evers de Wisconsin que le dijo al presidente que no visitara a Kenosha. No obstante, este martes 1 de septiembre, el presidente realizó una visita a la ciudad donde los disturbios violentos causaron estragos y prometió a los locales ayuda para reconstruir la ciudad.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com