Redacción BLes– El muro fronterizo construido en la ciudad estadounidense de San Diego en 2017, ha provocado un aumento sustancial de detenidos por tráfico de drogas, ya que los contrabandistas están obligados a ingresar a EE. UU. por mar, donde son interceptados por las fuerzas de seguridad federales.

“Durante este último año, en 2020, hemos tenido un número récord de detenciones marinas, incluidas pangas [botes pequeños y rápidos], motos acuáticas, nadadores y botes a remo”, dijo el agente de la Patrulla Fronteriza de San Diego, Aaron Heitke, al Washington Examiner. “La estructura del muro en sí misma está solidificando la frontera terrestre y está obligando a los contrabandistas a salir al entorno marítimo”.

Los agentes marítimos utilizan motos de agua y lanchas para patrullar un tramo de alrededor de 20 millas de costa. Según los reportes, en el período que va desde el 1 de octubre de 2019 hasta el 30 de septiembre del 2020, se realizaron 195 detenciones, mientras que en los dos años anteriores se registraron 195 y 88 respectivamente. 

Uno de los incidentes ocurridos durante este año resultó en la incautación de un bote pequeño que se encontraba cargado con más de 3 mil libras de metanfetamina.

Por otro lado, los arrestos de inmigrantes ilegales en la misma zona aumentaron un 92% respecto al último año, pasando de 662 detenciones en 2019 a 1.271 en 2020. Mientras que durante el 2015, solo 219 personas fueron arrestadas.

En la región de San Diego, el muro fronterizo se extiende aproximadamente 100 millas hacia el océano, lo que evita varias entradas ilegales que hasta hace algunos años eran muy fáciles de evadir, pero no puede impedir que las personas salten al océano y naden a su alrededor o sigan la ruta en lancha. 

Los contrabandistas generalmente parten desde Tijuana en bote e intentan evadir la detección mientras ingresan a aguas estadounidenses, luego ordenan a las personas a bordo que salten a tierra, donde pueden mezclarse rápidamente con el 3,3 millones de residentes del condado de San Diego. 

Desde los 90, la inmigración ilegal en la región aumentó constantemente. Antes los inmigrantes cruzaban de a cientos corriendo juntos atravesando la frontera que estaba apenas resguardada por un muro con chapas verticales muy fácil de sortear. La mayoría de la gente pretendía ingresar al país escapando de la crisis en Centroamérica.

Actualmente el nuevo muro recorre 18 millas, extendiéndose desde la costa hasta las montañas. Ahora la división de material es imposible de romper de forma manual, a lo que se suman drones y cámaras de monitoreo

En un discurso en la ciudad de Yuma, Arizona, el 19 de agosto, el presidente Trump destacó la labor de la Patrulla Fronteriza y los avances en la construcción del muro en la frontera con México

En su discurso, nuevamente recalcó la función del muro como herramienta para combatir el narcotráfico, el tráfico de personas y el ingreso ilegal de gente. Como declaró en otras oportunidades, el presidente Trump, le da la bienvenida a aquellos inmigrantes que por mérito y condición, deciden y logran ingresar legalmente a los Estados Unidos, pero se mantiene firme con aquellos que optan por la vía de la ilegalidad. 

También destacó el trabajo realizado en cuanto a las políticas migratorias, que permitieron reducir considerablemente el ingreso de inmigrantes ilegales. “Es una gran sensación haber cerrado la frontera. Ahora la gente entra, si entra por mérito, si entra legalmente, pero ya no entra como antes. Y la trata de personas es … creo que hemos bajado un 96% o algo así. Ha sido increíble”.

Andrés Vacca – BLes.com