Se resolvió la reducción a cero del impuesto a la importación de suplementos dietéticos como la proteína de suero y la creatina, entre otros productos. También se anunció una rebaja de impuestos internos para estos productos.

El Gobierno federal de Brasil continúa ahondando esfuerzos para abaratar el precio relativo de los alimentos en términos de otros bienes y servicios. El presidente Jair Bolsonaro anunció la reducción a 0% de los aranceles a la importación de suplementos alimentarios, entre ellos la proteína de suero, aminoácidos ramificados (BCAA), la creatina y otros productos vitamínicos.

Los aranceles limitaban la oferta potencial percibida por los consumidores, y los obligaba a abonar precios menos competitivos por una misma cantidad de consumo. Las políticas de oferta llevadas adelante por Bolsonaro permiten mejorar el rendimiento del poder adquisitivo de los salarios.

Paralelamente, se anunció una rebaja del impuesto interno para las proteínas lácteas y la albúmina, cayendo así su alícuota del 11,4% al 4% a partir de los anuncios. En la misma línea que las rebajas arancelarias, el alivio impositivo también constituye una política en favor de la expansión de la oferta de productos.

Estas no son medidas aisladas enfocadas en los suplementos para deportistas, sino que forman parte de una agenda más amplia de aperturas arancelarias para la totalidad del rubro alimenticio en Brasil, que data del año 2020 y en adelante.

En marzo de 2022 el Gobierno de Bolsonaro decidió eliminar los aranceles de importación para un total de 6 productos correspondientes a la canasta básica alimentaria: café, queso, margarina, fideos, azúcar y aceite de soja, y también fue incluida la importación de alcohol etílico. Todos estos bienes estaban gravados con una tarifa aduanera que oscilaba entre el 9% y el 28%.

Más tarde, en el mes de mayo se impulsó una nueva eliminación unilateral de tarifas arancelarias: la reducción del arancel de importación bajó de 10,8% a 0% para la carne bovina, de 9% a 0% para el pollo, de 10,8% a 0% para la harina de trigo, del 16,2% a 0% para galletas dulces y saladas, y del 16,2% a 0% para productos de panadería y pastelería

Para poder concretar las medidas, Brasil hizo uso de la Lista de Excepciones al Arancel Externo Común del Mercosur (Letec), una herramienta legal prevista en el organismo para disponer rebajas unilaterales en cada país que lo considere necesario, sin tener la necesidad de modificar el arancel externo común acordado con los países miembros.

Si bien el sector alimentario fue una prioridad dentro de la agenda aperturista de Bolsonaro, el programa no se limitó a este rubro, y para abril de 2022 el Gobierno federal aprobó la apertura para bienes de informática y telecomunicaciones.  

En lugar de impulsar una obsoleta estrategia de sustitución de importaciones, como aplica la Argentina de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, Brasil optó por expandir la oferta de bienes y servicios en beneficio de sus propios consumidores, y apostando por la exportación en aquellos sectores más competitivos. 

Fuente: derechadiario.com.ar

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.