El gobierno de los Estados Unidos le dará refugio a 17 niños inmigrantes que se encontraban a disposición de la justicia, alojados en el Hampton Inn en McAllen, Texas.

Redacción BLes– A mediados de marzo cuando se expandió el virus del PCCh, el gobierno de Estados Unidos emitió una resolución en la que se indicaba que por motivos de salud pública se suspendía el ingreso a los Estados Unidos de personas extranjeras provenientes del exterior. 

No hubo mayores inconvenientes para controlar el circuito legal de inmigrantes en aeropuertos y puertos. Pero no sucedió lo mismo en aquellas fronteras en las que predomina el ingreso ilegal de personas, donde mucha gente siguió intentando acceder, a pesar del riesgo de contraer o contagiar a otra gente con el virus del PCCh.

En algunos casos durante la pandemia, cuando el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) tuvo que detener a personas que pretendían ingresar a los Estados Unidos de manera ilegal, optó por trasladar a los ciudadanos (algunos menores de edad), a hoteles de renombre cerca de la frontera hasta que puedan ser devueltos a sus países de orígen. 

Tal es el caso de 17 niños que habían intentado cruzar sin la compañía de ningún mayor, y se encontraban alojados en un hotel esperando a ser deportados. Pero a través de una declaración de emergencia emitida el día lunes, la administración Trump comunicó que se los refugiará en Estados Unidos y que serán enviados, por el momento, a un asilo gubernamental para niños. 

Problema de larga data

El problema de la inmigración ilegal al Sur de los Estados Unidos es un inconveniente que lleva muchos años y que parece no tener fin. Se torna más dramático aún cuando se trata de miles de niños sin compañía de mayores que ingresan a diario ilegalmente.

Un récord de más de 61.000 menores no acompañados ingresaron a Estados Unidos en el año 2018, revelaron funcionarios de inmigración. 

Jonathan H. Hayes, el director de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Servicios Humanos (DHS por sus siglas en inglés), dijo que, en promedio, se ha tenido en custodia un máximo de 13.700 niños, y un mínimo de 11.000.

Estos números avalan la grave crisis que vive la frontera sur de Estados Unidos con México, a pesar de lo cual los funcionarios aseguran que todos los menores están siendo atendidos adecuadamente. 

Según afirmó el funcionario, la Patrulla Fronteriza ha invertido más de 230 millones de dólares en apoyo humanitario, que incluyen comida, bocadillos, fórmula para bebés, champú, pañales y otros artículos de higiene; apoyo médico mejorado; y mayores servicios de transporte.

Andrés Vacca – BLes.com