Redacción BLesLos senadores republicanos, Marco Rubio y Rob Portman, escribieron el lunes 30 de agosto a la secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, presionando para que emplee todo lo que esté a su alcance para evitar que miles de millones de dólares en fondos internacionales destinados a Afganistán caigan en manos del “régimen opresivo de los talibanes”.

Los talibanes tomaron el poder de Afganistán por la fuerza y están asociados a peligrosas organizaciones terroristas, principalmente a Al-Qaeda, históricos enemigos de los Estados Unidos, sobre todo tras los atentados del 11 de septiembre.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, los senadores presionan para que Estados Unidos y la comunidad financiera internacional no envíe fondos en este momento a Afganistán, argumentando que de enviarlos los beneficiarios serán una agrupación delictiva y terrorista. 

Si bien reconocen las necesidades del pueblo afgano quien enfrenta una abrumadora crisis política y económica, los senadores entienden que mientras los talibanes se mantengan en el poder, ese dinero no llegará al pueblo.

“Los talibanes son patrocinadores del terrorismo que mantienen estrechos vínculos con Al-Qaeda y, por lo tanto, no se puede confiar en que distribuyan dinero al pueblo afgano que lo necesita desesperadamente, y en su lugar utilizarán todos y cada uno de los fondos para promover activamente prioridades hostiles a los intereses estadounidenses”, se puede leer en la carta firmada por Portman y Rubio.

Incluso el mensaje dirigido a Yellen indica que debería intervenir en el Fondo Monetario Internacional (FMI) para garantizar que los talibanes no reciban 450 millones de dólares en fondos asignados para Afganistán.

Si bien surgieron algunos informes con fecha de mediados de agosto que indican que la Administración Biden ya había congelado el acceso del gobierno afgano a sus fondos de reserva con sede en Estados Unidos, luego de que quedó en evidencia que los talibanes tomarían el control de Kabul, la realidad es que no hay una confirmación oficial que lo indique.

El Banco Central de Afganistán, según Ajmal Ahmady, expresidente de la entidad quien logró huir recientemente del país, confirmó que las reservas de DAB eran de casi 10 mil millones de dólares en agosto. Según los informes, esos activos se encontraban fuera del país.

Estas reservas son las que en principio estarían bloqueadas por la administración Biden.

Según Ahmady, la mayoría de esos activos se mantenían fuera del país e incluyen divisas y bonos estadounidenses, así como oro y financiación de la Asociación de Gestión y Asesoramiento de Reservas del Banco Mundial (RAMP). 

Ahmady señaló que la decisión de Estados Unidos y otras naciones de bloquear los fondos de reserva ha cortado el acceso de los talibanes casi en su totalidad.

Los legisladores entienden esta decisión como “un paso vital que no debe revertirse bajo ninguna circunstancia”, pero además indican que queda mucho por hacer, por ejemplo impedir que el FMI entregue a los talibanes los fondos que ya están destinados a Afganistán. 

También existen un gran número de fuentes de financiamiento internacional disponibles para el gobierno afgano, incluidos los fondos de socorro, como el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Afganistán, los cuales deberán analizarse en conjunto con los aliados de Estados Unidos para impedir que lleguen a manos de los talibanes, remarcaron los legisladores en la carta.

Andrés Vacca – BLes.com

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