El jefe del sindicato de la policía de Nueva York, Mike O’Meara exclamó que de las 375 millones interacciones con la policía al año la mayoría son positivas.

El relato de las madres afroamericanas que temen por las vidas de sus hijos ante la policía es impulsado por los medios masivos, no las estadísticas. Así lo declaró efusivamente el jefe del sindicato de la policía de Nueva York, Mike O’Meara.

«Es una mentira», exclamó y señaló a los medios, los legisladores y todos los que se han sumado a la campaña de desacreditación de la policía.

Destacó que son 375 millones las interacciones que tiene la policía con la población al año, con lo cual es insostenible por las cifras alegar violencia institucional por parte de la policía.

Levantó su placa y detalló que todavía brilla y no se manchará por la conducta de un policía de Minneápolis, como Dereck Chauvin, quien asesinó a George Floyd y desató los disturbios que han devastado sobre todo a las comunidades de negros y migrantes a los que dice defender Black Lives Matter y grupos autoproclamados «antifascistas».

«Dejen de tratarnos como criminales y maleantes, empiecen a tratarnos con respeto», reprochó O’Meara.

Estadísticamente los negros sufren menos muertes por manos de la policía que los blancos en EE.UU. (Fuente: Stastista)

Las estadísticas lo avalan. De acuerdo al informe de Statista, el grupo racial más violentado por la policía es el blanco. Sin embargo, cabe acotar que su número poblacional es mucho mayor, apróximadamente un 66 %, a diferencia del 12 % de la población total de raza afroamericana, aún así, según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, los afroamericanos cometen el 52,5 % de los homicidios del país en estadísticas recogidas desde 1980 hasta el 2008, con una tasa de propensión a este tipo de crimen 8 veces más elevada.

La probabilidad de morir por unos de un policía es menos de 1 en un millón en la población negra de EE.UU. (Fuente traducida: Statista)

De hecho, el mayor índice de violencia no es interracial sino intrarracial. El 70,3 % de los asesinatos cometidos contra personas negras en EE.UU. suceden dentro de la misma comunidad. Este fenómeno se repite en todos los grupos. El boletín del Departamento de Justicia de EE.UU. muestra que en todos los grupos raciales, étnicos y culturales la incidencia de violencia es superior por disputas internas.

En el caso de Miami, fue capturado en video cómo la fuerza policial, compuesta mayormente por agentes de seguridad negros, latinos, entre ellas varias mujeres, fueron atacados por activistas «antifascistas». En ese sentido quienes alegan luchar por la «justicia racial» se abrogan la potestad de atacar a las minorías étnicas si estas forman parte de las fuerzas del orden.

Originalmente el video fue publicado por el activista Jahdiel Murray, quien fue aplaudido por su accionar contra la policía por el profesor de la Universidad Internacional de la Florida Ron Cox. Pero la publicación fue borrada.

Entre los protagonistas de la campaña contra las fuerzas del orden, el jefe del sindicato de policía no señaló a los profesores (tampoco a Hollywood). Pero lo cierto es que su rol ha sido crucial.

El desconocimiento del pasado y presente de la nación es el mayor agravante de la violencia que se vive hoy en las calles de EE.UU., donde estatuas de abolicionistas de la esclavitud como Matthias Baldwin han sido vandalizadas, y en Miami, una de las ciudades de mayor población hispana la estatua de Cristóbal Colón fue pintada con símbolos comunistas y de Black Lives Matters.

VANDALISM TO STATUES – SUSPECTS ARRESTED Today, Wednesday, June 10, 2020 there was a group of protesters in the area of…

Posted by Miami Police Department on Wednesday, June 10, 2020

Es más, las fundadoras de Black Lives Matter manifestaron su respaldo frontal al socialismo del siglo XXI, no solo condecorando a Nicolás Maduro en la Cumbre de Líderes Afrodescendiente celebrada en Harlem, EE. UU., sino que Opal Tometi viajó personalmente a Venezuela para fiscalizar votos en las elecciones parlamentarias del 2015.

Tras perder el oficialismo, Black Lives Matter publicó un manifiesto donde llamó «contrarrevolucionaria» a la oposición venezolana que ha sido desangrada en las calles enfrentando a una tiranía que esta agrupación defiende.

Al respaldar a un tirano como Maduro muestran que no están en contra de la violencia policial, sino que quieren que el poder de pisotear a opositores esté en manos de sus aliados.

Fuente: Panam Post.