Redacción BLes – La senadora, Elizabeth Warren, y la representante, Alexandria Ocasio-Cortez, ambas estadounidenses y demócratas, impulsan un programa con la polémica “energía verde” con la que piensan movilizar el transporte público automotor del país. 

Para lograr estos objetivos solicitan un presupuesto de 500.000 millones de dólares para financiar obras de infraestructura, y cambiar a energía eléctrica el transporte público con trenes y autobuses, de acuerdo con Bloomberg del 18 de marzo. 

Las dos congresistas son partidarias del llamado “cambio climático” y para contrarrestarlo se apoyan en el proyecto “Green New Deal”, que forma parte de la agenda demócrata desde hace un tiempo. 

El presupuesto podría ser incluido en un paquete de inversiones que prepara la administración Biden, por valor de 2 billones de dólares o más, y con serias repercusiones económicas para los contribuyentes. 

Biden obtuvo recientemente la aprobación de 1.9 billones de dólares para diversos gastos, entre los que alrededor del 10% serán para compensar a los ciudadanos por las pérdidas causadas por el virus PCCh (Partido Comunistad de China).

Ahora su administración prepara el mayor aumento de impuestos visto en los últimos 30 años, para cubrir el excesivo gasto público y el despilfarro de la administración Biden, según los críticos. 

Otros analistas calculan pérdidas de miles de puestos de trabajo y deterioro de la economía por este aumento de impuestos.

El compromiso de los demócratas con las controvertidas teorías del cambio climático y de la “energía verde”, serían de gran impacto negativo en la economía del país.

En función de ese compromiso, los demócratas reingresaron al Acuerdo de París, del que la administración Trump se había retirado por ser perjudicial para los estadounidenses.

El expresidente, Donald Trump, anunció la retirada de Estados Unidos de esos acuerdos en el 2017 porque dañan la economía del país, por otro lado se basan en teorías sobre el cambio climático, fuertemente controvertidas científicamente.

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“El cumplimiento de los términos del acuerdo de París y las onerosas restricciones energéticas que ha impuesto a Estados Unidos podría costarle a este país hasta 2.7 millones de puestos de trabajo perdidos para el 2025, según National Economic Research Associates”, explicó Trump al anunciar su retiro de esos tratados.  

En función de esta política energética Biden ordenó la detención de la construcción del oleoducto Keystone XL, con perjuicio económico para Estados Unidos y Canadá.

Mientras tanto los demócratas siguen destruyendo el legado logrado por el expresidente, Donald Trump, quien luego de 70 años logró la independencia energética del país, al prohibir los desarrollos de proyectos relacionados con la explotación del petróleo y el gas.

José Hermosa – BLes.com