Redacción BLes – El fundador y presidente de los Conservadores Negros de la Montaña Rocosa, Derrick Wilburn asegura saber por qué los demócratas quieren deshacerse a toda costa del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. 

Wilburn explicó en un artículo de opinión publicado en Townhall que los demócratas han intentado destituir a Trump desde antes incluso de que tomara posesión del cargo en enero de 2017, con cualquier excusa, esa es su prioridad. 

“Si no por despedir a James Comey, entonces ve con Michael Flynn. Si eso no funciona, es Stormy y Avenatti. ¿No hay tracción? Colusión rusa. ¿No lo atraparon? Ucrania es la siguiente. El esfuerzo por derrocar a Trump ha sido ininterrumpido durante tres años y no muestra signos de desaceleración”, aseguró Wilburn.

¿Pero por qué esa obsesión? Porque no pertenece al ‘club’, afirmó el conservador. 

“Sí, Trump es rudo, brusco, combativo y rimbombante, pero hay muchos miembros del ‘club’ que son todas esas cosas, sin embargo, han estado en Washington durante décadas”, aseguró Willburn.

“La verdad es que ‘el club’ se ha estado aislando efectivamente del pueblo estadounidense, enriqueciéndose a sí mismo y a los miembros de su familia al enterrar los planes de pago propio en la generosidad del gobierno, y Trump es una amenaza. Hay rincones oscuros dentro de la ‘casa club’, muchos de ellos, y Trump deambula con una linterna”, añadió.

El conservador reprocha que mientras que Hillary Clinton mandó hacer una limpieza profesional de su servidor privado de correo antes de entregarlo a la justicia una vez saltó el escándalo de los correos electrónicos, es a Trump al que se acusa de ‘obstruir’ la justicia en un caso sobre un supuesto mal comportamiento durante una llamada de la que entregó la transcripción casi inmediatamente. 

Willburn cita en su nota un párrafo del libro “Drenando el pantano: cómo la corrupción en Washington es peor de lo que se piensa“, escrito por el senador republicano Ken Buck, donde relata cómo a su llegada a Washington se quedó impresionado por el estilo de vida opulento que llevaban los políticos. 

“Los camareros se amontonaban en las ricas alfombras rojas ofreciendo entremeses igualmente ricos. Bandejas de quesos y frutas decoraban mesas circulares cargadas de aperitivos de salmón y lomo. Elegantes orquídeas adornaban las mesas y el vino fluía libremente. Toda la habitación se llenaba de las dulces melodías de un cuarteto de cuerda”, escribió Buck que acabó preguntándose: ¿quién paga todo esto?

De acuerdo con Willburn, la respuesta es clara: todos los ciudadanos. 

Los miembros del selecto ‘club’, más preocupados por que el presidente Trump destape los tratos de Joe Biden en Ucrania que por las posibles ilegalidades cometidas, han estado enriqueciéndose a costa de presupuestos millonarios destinados a “ayuda extranjera”, “ayuda militar” y “ayuda humanitaria”, utilizando para ello a amigos, familiares, empresas e incluso países durante décadas, explicó Willburn. 

Ucrania, aseguró, es solo una más. 

En concreto, mientras Joe Biden era vicepresidente bajo Barack Obama no solo tuvo a su hijo Hunter, sin experiencia ni en energía ni en Ucrania, contratado con un millonario sueldo por una compañía energética investigada por corrupción.

Su hermano, James, también estuvo involucrado en millonarios negocios en Iraq. 

“James Biden no es un gran nombre en el negocio del desarrollo de viviendas residenciales, entonces, ¿qué lo califica exactamente para trabajar en una empresa de construcción y compartir las ganancias de un proyecto de 1500 millones de dólares para construir viviendas asequibles en Iraq?”, reveló el New York Post en 2012. 

Willburn menciona también el caso de Maxime Waters, representante demócrata de California que pagó a su hija 750.000 dólares del fondo de campaña. 

O la representante de Florida, Corrine Brown, condenada a cinco años de prisión por crear una organización benéfica falsa para enriquecerse con las donaciones que, supuestamente, iban destinadas a ayudar a los pobres. 

Y Willburn destaca que no solo los demócratas forman parte de este ‘club’, también hay republicanos que han participado y/o permitido estas conductas ilegales.

“Desde siempre, el ‘club’ ha estado haciendo tratos y haciendo estafas para ellos y sus familias a través de los cuales terminan asquerosamente ricos, increíblemente poderosos, viajan por el mundo sin gastos personales y comen codornices en galletas, todo no solo a espaldas de sus electores, sino con los dólares de esos electores”, asegura Willburn.

Y aquí es donde entra el presidente Trump, que no forma parte del ‘club’, que tiene su propio dinero y, por tanto, no necesita colocar a sus hijos en ningún sitio. 

“Y [Trump] es una amenaza para hacer estallar todo el asunto. Él está iluminando las esquinas que ellos prefieren que permanezcan oscuras. Deben deshacerse de él; No pueden permitir que este ‘intruso’ y su linterna corran sin rumbo dentro de la ‘casa club’. Los rincones oscuros deben permanecer oscuros, no se permiten velas. Entonces, durante tres años consecutivos, han buscado algo, cualquier cosa para apagar su luz”, dijo Willburn. 

“Eso es lo que está pasando”, concluyó. 

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Temas: Categorías: América EE. UU.

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