Redacción BLes – Para el reconocido abogado y escritor estadounidense, Johnathan Turley, es necesaria una Comisión Federal para que investigue las fraudulentas elecciones presidenciales del 2020, que generaron tanta división entre los electores.

“Una comisión federal honesta, sin restricciones, para examinar las elecciones presidenciales de 2020”, sostiene Turley diferenciándola de las que llama ‘comisiones placebo’ usadas en Washington para tratar los escándalos, y de las que nadie resulta culpable, según su artículo del 7 de enero.

Enseguida Turley enumera las razones que hacen necesaria la comisión propuesta, empezando con la investigación de la inusitada utilización masiva del voto por correo, y en particular cómo fue el funcionamiento de esta en los pueblos de menor tamaño.

También el elevado porcentaje de personas convencidas de que las elecciones fueron fraudulentas es un indicador de la necesidad de la Comisión.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, citó que el 92% de los republicanos creía que el proceso electoral había sido adulterado. 

Además, Turley hace hincapié el hecho de que la mayoría de las demandas por fraude no se estudiaron, sino que se desestimaron por cuestiones de forma como el haber sido presentadas demasiado tarde.

“Esas demandas deben probarse o refutarse de manera concluyente en interés del país”, dijo.

Le recomendamos:

Finalmente Turley señala irregularidades como las de los votos no contados, la pérdida de información clave de custodia y diferencias importantes en las normas para regular la votación y las tabulaciones.

La Comisión Federal: “Debería formarse con un compromiso de transparencia absoluta con audiencias públicas y archivo público del material subyacente antes de la emisión de cualquier informe final”, considera el abogado Turley.

Y agrega: “De esa manera, el público en general puede analizar y contribuir a la revisión de estas pruebas”.

Ciertamente el presidente Trump lanzó una insistente labor judicial, demandando principalmente que solo se contaran los votos legales y se eliminaran los ilegales, para de esa manera dar transparencia al proceso electoral, lo que no se le permitió hacer.

Dadas las grandes cantidades de evidencias de fraude, que llegaron incluso a involucrar a poderes extranjeros en una perjudicial interferencias electoral, Trump rechazó la certificación electoral.

Aunque se esperaba que el vicepresidente, Mike Pence, aplazara la certificación al menos 10 días para investigar a fondo los escandalosos eventos , su negativa hizo que Trump accediera a una transición pacífica.

Por José Hermosa – BLes.com