Redacción BLes– Según trascendió, el gobierno del presidente Joe Biden se está preparando para notificar esta semana al Congreso y a los estadounidenses que aumentará drásticamente las admisiones de refugiados en Estados Unidos. El límite aumentaría más de ocho veces el nivel actual. Según indica la Ley, esta medida debería pasar por el Congreso para su discusión, sin embargo Biden la aprobaría por medio de una nueva Orden Ejecutiva

Biden está por aprobar un aumento del límite de refugiados y multiplicaría el límite actual de 15 mil personas más de 8 veces, llevándolo a unas 125 mil personas. La medida de la presidencia va en línea con su política globalista de borrar fronteras y alimentar su poder a partir de generar una gran masa de votantes en los sectores más vulnerables que incluye a los inmigrantes ilegales, refugiados y minorías.

Algunos funcionarios de la administración Biden hablaron bajo condición de anonimato antes del anuncio formal, y según reportó la agencia de noticias AP News, dijeron que Biden hará público su plan durante una visita al Departamento de Estado el día jueves.

La medida del actual presidente Biden comenzará a regir a partir del 1ro de octubre cuando comienza el año fiscal. Mientras tanto se respetaría el límite de refugiados vigente en la actualidad. 

Las críticas comenzaron a llegar rápidamente, por un lado porque las políticas de apertura de frontera de la administración Biden generan cada vez más resistencia, y en segundo lugar porque según ordena la Ley, este tipo de decisión debería primero pasar por el Congreso para ser discutida y justificada. 

Si bien la existencia de millones de refugiados en el mundo es una realidad y abarca una problemática difícil de resolver, también es cierto que millones de inmigrantes se aprovechan de esa categoría para ingresar más fácilmente a países desarrollados, por lo cual resulta importante que exista un verdadero control para que los que ingresen bajo la categoría de refugiados sean realmente aquellos que vienen escapando de la guerra o la persecución política y/o religiosa. 

La administración Trump implementó un sistema complejo de investigación y verificación de antecedentes, para justamente tener información verdadera sobre quienes son los individuos que ingresan a los Estados Unidos, y estableció un sistema lógico de análisis para determinar prioridades de elección.

Las políticas más restrictivas respecto a la inmigración llevadas a cabo bajo la administración Trump, sumado a sus implacables políticas económicas, llevaron a niveles récord de empleo y producción a los Estados Unidos. 

Biden está rompiendo con todas las acciones que durante los últimos cuatro años llevaron al crecimiento económico de la nación, entre ellas se encuentran las políticas de inmigración.

La política de fronteras flexibles ya anunciada en la campaña de Biden, es uno de los puntos críticos que se está imponiendo rápidamente y sin lugar a discusión en el Congreso. 

Biden se ha comprometido a poner fin a los Protocolos de Protección al Migrante (MPP), que mantienen a los migrantes en México mientras se desarrollan sus audiencias que determinarán si ingresarán o no a los EE. UU. Conocida como la política de “Permanecer en México”, esta política ha sido clave para terminar con la “captura y liberación” por la cual millones de inmigrantes ilegales han sido liberados en Estados Unidos cuando las cárceles fronterizas se veían colapsadas y no había otra opción que liberar a los prisioneros.

Por otro lado, Biden implementó una moratoria de 100 días para deportar a inmigrantes ilegales, lo que genera un abarrotamiento en los lugares de detención y un gasto innecesario financiado con los impuestos de los contribuyentes. Varios estados ya han comenzado acciones legales contra el gobierno federal por este asunto. 

Ahora se suma la decisión de aumentar considerablemente la base de refugiados del país.

Todas estas políticas de fronteras abiertas, el presidente Biden pretende implementarlas justo cuando la crisis económica producto de las cuarentenas impuestas como producto del virus PCCh, está golpeando con más fuerza a los Estados Unidos. 

Más de 18 millones de desocupados estadounidenses deberán ahora competir en el mercado laboral en condiciones de igualdad con miles de nuevos refugiados e inmigrantes, lo cual inevitablemente llevará a una caída del salario y a más desempleo.

Andrés Vacca-BLes.com