Redacción BLesEl presidente demócrata estadounidense, Joe Biden, asignó a la exasesora de seguridad nacional, Susan Rice, la dirección de la campaña para impulsar el polémico voto por correo, ordenada a cientos de agencias y departamentos de la administración.

La administración solicita: “un plan estratégico que describa las formas identificadas en esta revisión para que la agencia pueda promover el registro de votantes y la participación de los mismos” y que la entreguen a Rice en un plazo de 200 días, señala The Washington Free Beacon del 30 de marzo. 

Asimismo, impone que las agencias asesoren y registren a los votantes para esa modalidad de votación, que fue muy promovida por los demócratas en las elecciones presidenciales 2020, utilizando como justificación el posible contagio con el virus PCCh (Partido Comunista de China).

No obstante, a pesar de que ya no existen los cierres provocados por la alarma contra la dispersión del virus, el equipo de Biden impulsa fuertemente el muy polémico sistema de votación, ampliamente criticado por los grandes riesgos de fraude de que se le acusa, y que han sido comprobados. 

Complementariamente, los demócratas promueven legislativamente desactivar la exigencia de identificar correctamente a cada votante, presentando un documento que lo acredite con ese derecho.

Le recomendamos:

Si bien la votación por correo existía para facilitarla a los ciudadanos incapacitados para asistir personalmente, Biden obtuvo su controvertida victoria gracias en gran medida a los votos por correo, lo que generó decenas de demandas por las irregularidades que se presentaron en ese proceso.  

Por su parte, el director de asuntos legales de la Fundación para la Responsabilidad Gubernamental, Chase Martin, consideró que podría haber abuso en la orden dada por Biden a las agencias. 

“La orden consiste en imponer la voluntad del gobierno federal a los estados”, dijo Martin, agregando: “Hay mucho espacio para que se abuse de este proceso”, citado por The Washington Free Beacon.

Y amplió diciendo: “Es uno de los movimientos telegrafiados de Biden para imponer un gobierno por decreto”.

Por otro lado, Susan Rice, realizó un controvertido desempeño como asesora de seguridad nacional durante el mandato de Obama. 

Entre otros problemas, se le criticó por su gestión de la crisis de Bengasi y del intercambio de rehenes de Bowe Bergdahl, así como sus supuestos intentos de revelar las identidades de funcionarios de la campaña y de la administración de Trump.

Durante el ataque a la sede diplomática de EE. UU. en Bengasi, Libia, en el 2012, murieron cuatro estadounidenses, el embajador en Libia, Christopher Stevens, entre ellos. Hillary Clinton dirigía la Secretaría de Estado. 

En el intercambio de rehenes, el sargento Bowe Bergdahl fue liberado por los talibanes, a cambio de cinco terroristas detenidos en la base de Guantánamo, en Cuba.

José Hermosa – BLes.com