Redacción BLes – Un famoso patólogo forense neoyorquino que participó en la autopsia del multimillonario pedófilo, Jeffrey Epstein, mostró nuevas pruebas que evidenciarían que su muerte se debió a un homicidio por estrangulamiento y no a un suicidio, como se anunció oficialmente.

Michael Baden, de 85 años y con más de 50 años de experiencia, contratado por el hermano del agresor sexual fallecido, compartió en el show del Dr. Oz –retransmitido posteriormente en Fox News–, fotos inéditas del cadáver de Epstein que mostraban, entre otras cosas, los capilares rotos de sus cuencas oculares.

El experto afirmó el jueves que este tipo de lesión ocular no suele darse en los suicidios por ahorcamiento sino que son propios de los asesinatos por estrangulamiento.

“En un ahorcamiento, las arterias y los vasos sanguíneos, las venas están obstruidas y la persona está pálida. La cara está pálida”, aseguró el Dr. Baden de acuerdo a Daily Mail. En ese caso: “No sale ni entra sangre”, añadió.

Sin embargo, “con un estrangulamiento manual, queda un registro de la presión y los capilares pequeños pueden romperse, de modo que se ven más en el ojo’’, continuó diciendo.

Nuevas inconsistencias

Asimismo, señaló que la parte inferior de las piernas del cuerpo inerte del magnate, deberían haberse vuelto de color azulado o púrpura de haberse ahorcado de su cama. En cambio, estaban pálidas.

“La sangre se asienta después de que morimos. El llamado amoratamiento, si estás ahorcado, el amoratamiento se reflejaría en la parte inferior de las piernas”, determinó Baden. “Estas [partes de sus piernas] estarían como granates o púrpuras, tanto en su anverso como en su reverso, pero no lo están”, detalló. 

Captura de pantalla de la parte inferior de las piernas de Epstein. (Dr. Oz show)
Captura de pantalla de la parte inferior de las piernas de Epstein. (Dr. Oz show)

También destacó que el nudo que supuestamente hizo Epstein en la sábana con la que se suicidó –según la versión oficial– no le podrían haber provocado las heridas y marcas que presentaba en el cuello.

“No sigue el surco, número uno. Número dos, no hay evidencia de que haya sangre o tejido en ninguna parte del lazo”, precisó Baden. “El problema, creo que es la razón por la qué estamos aquí hoy, cinco meses después, es que ha habido una falta total de transparencia en lo que le sucedió a Epstein”, enfatizó. 

Audiencias ante el Congreso por el caso Epstein

De hecho, la declaración de Baden coincide con las hechas por el senador John Kennedy, republicano por Los Angeles, a finales de 2019.

En una audiencia celebrada ante el congreso tras la polémica muerte de Epstein, dijo a la directora de la Oficina Federal de Prisiones, Kathleen Hawk Sawyer, que cada vez más estadounidenses creen que el pedófilo convicto de 66 años no se quitó la vida, como anunciaron las autoridades de Nueva York. 

“Adornos navideños, paneles de yeso y Jerry Epstein. Nombra tres cosas que no se cuelgan a sí mismas”, espetó Kennedy confundiendo a propósito el primer nombre de Epstein por Jerry. “Eso es lo que piensa el pueblo estadounidense”, determinó.

“Eso es lo que piensa el pueblo estadounidense, y merece algunas respuestas”, interpeló a la titular de prisiones estadounidense. “Sé que no está a cargo de estas investigaciones, pero habla con las personas que lo están. Y necesito que hoy reciba un mensaje muy respetuoso”, agregó.

“Dígale al pueblo estadounidense lo que pasó. Y no se apresure, no dejen de hacer una investigación exhaustiva”, continuó diciendo Kennedy. “Pero usted y yo sabemos que pueden hacer de esto una prioridad y hacer esto más rápido de lo que lo harían normalmente. Necesitan hacerlo. Y me gustaría que transmitiera ese mensaje”, concluyó.

El senador Ted Cruz, republicano por Texas, también lamentó cómo murió Epstein “antes de que tuviera la oportunidad de testificar sobre sus crímenes, sobre sus fechorías y sobre los otros hombres poderosos que fueron cómplices de ese abuso sexual”, citó Fox News.

“Ese fue un momento que conmocionó a este país”, aseguró Cruz. “Había hombres poderosos que querían silenciar a Jeffrey Epstein”, sentenció después de que la jefa de prisiones admitiera que el FBI investigaba la posibilidad de que la muerte de Epstein hubiera sido un crimen.

Una red de explotación infantil de alto perfil

En el momento de su muerte, Epstein, permanecía a la espera de juicio acusado de dirigir una red de tráfico y explotación sexual infantil que involucraba grandes figuras y miembros de la élite mundial. 

Su cuestionado suicidio tuvo lugar después de ser trasladado a un penal de máxima seguridad para suicidas tras haber intentado suicidarse en una ocasión. Sin embargo, le fue retirada de forma inexplicable la vigilancia y el compañero de celda poco antes de su muerte, y los guardias tampoco realizaron los controles obligatorios.

Por su parte, Virginia Roberts, una víctima –cuando era menor– de los abusos sexuales y de la red de tráfico de personas de Epstein y de su amiga y presunta ‘proxeneta’ Ghislane Maxwell, advirtió en Twitter: “No soy una suicida”.

“Estoy haciendo público que de ninguna manera, forma o modo soy una suicida”, escribió Roberts a mediados de diciembre de 2019. 

“Si algo me sucede, por el bien de mi familia, no dejen que esto se olvide y ayúdenme a protegerlos. Demasiadas personas malvadas quieren verme callada”, argumentó la denunciante de 36 años.

Roberts publicó el escalofriante mensaje después de conceder una entrevista explosiva a la BBC en la que acusaba al príncipe Andrew, el tercer hijo de la reina de Inglaterra, de pertenecer a la red de pederastas de élite de Epstein.

Te puede interesar: La agenda pedófila mundial

videoinfo__video2.bles.com||04123bb4f__

Ad will display in 09 seconds