Redacción BLes – El reconocido presentador, Tucker Carlson, alertó a los estadounidenses sobre los peligros que podrían representar los cambios del presidente, Joe Biden, en el ejército, que no debía ser debilitado, sino estar listo para “luchar y ganar guerras”.

En su programa habitual del 11 de marzo Carlson advirtió que el impacto que Biden estaba imprimiendo en las fuerzas armadas: “Es de lejos el más importante. Un ejército débil significa que no hay país, y punto”, según el video que sigue. 

Carlson destacó que las prioridades de Biden están lejos de fortalecer al ejército, y más enfocadas en asuntos de identidad racial y en apariencias no en lo fundamental, refiriéndose a que habló sobre diseñar chalecos antibalas para las mujeres y temas similares. 

“El resto de nosotros depende del ejército estadounidense para proteger a nuestras familias y para proteger al propio país”, dijo Carlson. 

Y agregó: “Joe Biden no lo ve así. Encontrar a los pilotos militares más eficaces o a los oficiales de infantería o a los equipos SEAL no es su prioridad, ni siquiera se acerca a su prioridad”.

En cambio se ocupa de las políticas de identidad y eso: “No está bien si tu único trabajo es proteger a los Estados Unidos de la gente que nos quiere matar al resto de nosotros. Esa es la peor clase de abandono del deber”, continuó diciendo Tucker. 

Biden se ve más atento a las cirugías de cambio de género en los soldados, y a esos temas son los que les atribuye la importancia, pero eso no hace a Estados Unidos más seguro. 

Lo que hizo notar Carlson: “¿Cómo hacen los cambios de sexo en el ejército que este país sea más seguro? Esa no es una pregunta trampa, no es otra andanada en la guerra cultural, es la única pregunta que importa. Literalmente, la única pregunta que importa”.

Además Carlson habló del Secretario de Defensa de Biden, Lloyd Austin un militar que estuvo en la nómina del contratista militar Raytheon, “si vieras algo así en un país centroamericano, lo llamarías corrupción”, comentó. 

Asimismo, catalogó a Austin como guiado políticamente en su manejo del ejército: “En sus primeros días de trabajo, Austin hizo que todas las fuerzas armadas se sometieran a una prueba de pureza política”, y los que no pasaron sus especificaciones tuvieron que irse. 

Por otro lado, los estándares militares en el Pentágono han bajado solo por atender a los intereses políticos de los demócratas.

Mientras tanto el Partido Comunista de China (PCCh), sigue siendo la mayor amenaza para el país, y Tucker se pregunta cómo respondería el ejército de Biden si aquel inicia operaciones agresivas como la invasión de Taiwán, o bloquea la Internet de EE. UU. entre otros muchos objetivos a su alcance. 

Las políticas de Biden para el Pentágono contrastan fuertemente con toda la gestión del expresidente, Donald Trump, durante sus cuatro años en el gobierno. 

Trump reconstruyó el ejército, terminó con las guerras eternas en Medio Oriente, eliminó la amenaza del ISIS, estableció una relación diplomática con Corea del Norte para desalentar su ambición nuclear, firmó acuerdos de paz entre Israel y varios países de mayoría musulmana.

Además, diezmó la amenaza del régimen comunista chino en el Mar Sur de China mediante alianzas militares con Australia, Nueva Zelanda, India, Japón, etc., sin usar la fuerza militar, el presidente demócrata tiene otro enfoque, esta vez cuestionado por Tucker.

José Hermosa-BLes.com