Redacción BLes- El presidente estadounidense, Donald Trump, reiniciará sus actividades públicas el 10 de octubre, luego de completar con éxito el tratamiento contra el virus PCCh (Partido comunista de China) y con la aprobación de su equipo de médicos. 

El presidente Trump “en general, ha respondido extremadamente bien al tratamiento, sin evidencia en el examen de efectos terapéuticos adversos”, declaró el médico personal de Trump, Sean Conley,  en un memorándum de la Casa Blanca,  del 8 de octubre. 

“El sábado será el décimo día desde el diagnóstico del jueves, y basado en la trayectoria de diagnósticos avanzados que el equipo ha estado llevando a cabo, anticipo completamente el regreso seguro del Presidente a los compromisos públicos en ese momento”, agregó el Dr. Conley.

Además, el Dr. Conley informó sobre los signos vitales de Trump: un ritmo cardíaco de 69 latidos por minuto, una presión arterial de 127/81 mmHg, un ritmo respiratorio de 15-17 respiraciones por minuto y una oximetría de pulso de 96-98 por ciento de aire ambiente.  

A pesar de haber sido diagnosticado con el virus PCCh el 1° de octubre, Trump continuó atendiendo sus obligaciones aún desde el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed en Bethesda, Maryland, y hace cinco días que no presenta fiebre.

Como parte del tratamiento, a Trump se le administraron “anticuerpos policlonales” experimentales y oxígeno en la Casa Blanca, luego, en el hospital, recibió dosis del antiviral remdesivir y del esteroide dexametasona.

Trump también atribuyó su rápida recuperación a que era “un perfecto espécimen físico” y a que era “extremadamente joven”, citó New York Post. 

Contrariamente a todas las evidencias de excelente salud de Trump, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata por California, y el representante Jamie B. Raskin, demócrata  por Maryland, al parecer plantearían la creación de una comisión para destituir a Trump una vez más, y a pocas semanas de las elecciones del 3 de noviembre. 

Los demócratas invocarían la 25ª Enmienda de la Constitución de los EE.UU, que es la que especifica los casos en los que se podría sustituir al presidente por el vicepresidente u otro organismo creado por el Congreso.  

Pelosi dijo a los periodistas el 8 de octubre: “Mañana, por cierto, mañana, vengan aquí mañana. Vamos a hablar de la 25ª Enmienda”, dando origen a cierta expectativa al respecto, de acuerdo con Breitbart. 

Al parecer, Pelosi buscaría ahora impugnar el estado de salud de Trump, a pesar de los informes médicos sobre su buen estado de salud, y de los frecuentes videos en los que se ve actuar decididamente en el cumplimiento de su gestión. 

Llama la atención la insistencia de los demócratas en impugnar la salud del presidente Trump, mientras ignoran la salud mental del candidato demócrata presidencial, Joe Biden, quien constantemente comete errores y equivocaciones que luego son desmentidos o corregidos por los miembros de su campaña.

José Hermosa-BLes.com